Isinbáyeva se casa con un atleta ruso seis meses después de dar a luz

La pertiguista rusa Yelena Isinbáyeva, doble campeona olímpica, se casó hoy con el lanzador de jabalina, Nikita Petinov, seis meses después de dar a luz a su primer hijo.

La pertiguista rusa Yelena Isinbáyeva, doble campeona olímpica, se casó hoy con el lanzador de jabalina, Nikita Petinov, seis meses después de dar a luz a su primer hijo.

Según informó a la agencia TASS el entrenador del novio, la boda ha tenido lugar en la ciudad natal de la zarina de la pértiga, Volgogrado.

Isinbáyeva, de 32 años y que nunca había escondido su sueño de tener descendencia, dio a luz a finales de junio pasado en Montecarlo a una niña, Eva.

Petinov, de 24 años, padre de la niña, es un desconocido atleta que fue séptimo en el campeonato nacional en la modalidad de lanzamiento de jabalina.

Tras proclamarse campeona mundial en Moscú en agosto de 2013, Isinbáyeva anunció su retirada, aunque después se desdijo y adelantó que, tras cumplir su sueño de tener familia, regresaría a las pistas.

Su entrenador, Yevgueni Trofímov, ha reconocido que, aunque su discípula ya comenzó a entrenar, aún necesita muchos meses para alcanzar la forma física necesaria para competir al máximo nivel.

Según Trofímov, el objetivo a largo plazo es participar en los Mundiales bajo techo de 2016, que se celebrarán varios meses antes de los Juegos de Río de Janeiro, donde Isinbáyeva espera colgarse su tercera medalla de oro.

Tras los oros de Atenas (2004) y Pekín (2008), la rusa sólo pudo ser tercera en Londres (2012), por lo que tiene una espina clavada, según confesó.

Trofímov siempre ha mantenido que Isinbáyeva, a la que ha comparado con un stradivarius, está capacitada para superar el listón situado a 5,15 o 5,20 metros.

Al margen de sus medallas olímpicas, sus siete títulos mundiales (cuatro de ellos en pista cubierta) y dos europeos (uno en sala), lo que le granjeó la admiración del mundo fueron sus 28 récords mundiales y sus saltos por encima de la antaño inalcanzable barrera de los 5 metros.

En particular, tres saltos encumbraron a Isinbáyeva al olimpo del atletismo: los 5 metros que superó por primera vez un 22 de julio en Londres; los 5,05 que le proporcionaron el oro en Pekín y los 5,06 que logró en Zúrich en agosto de 2009, actual récord mundial.

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