Serbia y Rusia realizan una de sus mayores maniobras militares conjuntas

Los ejércitos de Serbia y Rusia realizan hoy una de sus mayores maniobras militares conjuntas, un ejercicio antiterrorista que cuenta con la participación de 207 uniformados rusos y 197 soldados serbios.

"El objetivo de la maniobra es mejorar la capacidad de solucionar tareas tácticas y extraordinarias durante el ejercicio de las operaciones antiterroristas en las operaciones multinacionales", declaró a la prensa el coronel Petar Boskovic, jefe de relaciones públicas del Ejército serbio.

Estas maniobras en Serbia, candidata al ingreso en la Unión Europea, se producen en medio de una escalada de tensión entre EEUU y el bloque comunitario con Rusia por su papel en el conflicto secesionista del este de Ucrania.

La maniobra táctica con fuego real, denominada "Srem 2014", se celebra en el polígono militar de Nikinci, a unos 60 kilómetros al noroeste de Belgrado, en las proximidades de Ruma.

Participan en la maniobra también los aviones "Ilyusin 76", "Mig 29", "Antonov 26", helicópteros, vehículos de combate, aviones sin tripulación y otros equipos.

"Es un ejercicio muy complejo y exigente en el sentido táctico, con munición real. Es una de las mayores maniobras hasta ahora de las fuerzas armadas de la Federación Rusa y del Ejército de Serbia", según el coronel Boskovic.

Los preparativos para el ejercicio comenzaron la pasada semana, cuando llegaron al aeropuerto militar belgradense de Batajnica seis aviones de transporte militares rusos "Ilyusin 76" con efectivos y equipos.

Según el ministro serbio de Defensa, Bratislav Gasis, estas maniobras fueron planeadas el año pasado dentro de los planes bilaterales de cooperación, que Serbia tiene con más de 60 países.

Serbia mantiene con Rusia estrechas relaciones de amistad y el pasado mes de octubre el presidente ruso, Vladímir Putin, visitó Belgrado con motivo de la conmemoración del 70 aniversario de la liberación de esta capital de la ocupación nazi por el Ejército Rojo.

Putin fue recibido en esa ocasión con el mayor desfile militar en décadas en Belgrado.

Serbia, que obtuvo en enero pasado el visto bueno para iniciar las negociaciones de adhesión a la UE, no ha impuesto sanciones a Rusia por el conflicto de Ucrania, tal como demanda Bruselas, aunque sí ha respaldado la integridad territorial ucraniana.

Rusia, además de ser un importante socio comercial, ha apoyado en el Consejo de Seguridad de la ONU la posición de Serbia en contra de la independencia unilateral de Kosovo.

Para hoy está prevista también la llegada durante varios días a la capital serbia del patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa, Kiril, quien se reunirá con los dignatarios de la Iglesia serbia y los máximos cargos políticos del país, y consagrará un monumento dedicado al último zar ruso, Nicolás II.

Serbia mantiene una política oficial de neutralidad militar, y previsiblemente celebrará en las próximas semanas maniobras también con los militares estadounidenses, así como con ejércitos de los países de la región balcánica, después de otros celebrados con varios países de la OTAN.

Desde 2006, Serbia es miembro de la Asociación para la Paz, un programa de la OTAN, y en 2007 proclamó su neutralidad militar.

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