Lituania recibe terminal de gas licuado para reducir la dependencia de Rusia

Lituania recibió hoy su primera terminal flotante de gas licuado, construida en Corea del Sur, que reducirá la dependencia de los suministros rusos de gas natural de las tres repúblicas bálticas.

"Somos un país que ha alcanzado la seguridad energética. En caso de necesidad, (la terminal) puede cubrir hasta un 90 por ciento de las necesidades de gas de los países bálticos", aseguró Dalia Grybauskaite, presidenta lituana, en la ceremonia oficial.

El gigantesco buque "Independencia", que atracó hoy en el puerto lituano de Klaipeda y tiene una capacidad de 170.000 metros cúbicos de carburante, convertirá el gas licuado en natural e importará el próximo año 500 millones de metros cúbicos de gas noruego.

A partir de 2016 el país báltico, que recibió 2.700 millones de metros cúbicos de gas ruso en 2013, podrá importar hasta 4.000 millones de metros cúbicos.

"Este es un proyecto estratégico y geopolítico que puede decidir el futuro de toda la región. Lituania se convertirá en el garante de la seguridad energética de toda la región del Báltico. Nuestro futuro está en nuestras manos", dijo la presidenta.

Lituania, que es absolutamente dependiente del gas ruso, al igual que Letonia y Estonia, se queja de que es el país de la Unión Europea que paga el precio más alto al consorcio gasístico ruso Gazprom.

Ahora, aseguró Grybauskaite, Lituania "puede pensarse seriamente la opción de no sellar ningún acuerdo" con Gazprom, aunque la presidenta matizó que su país no rechaza, por principio, el gas ruso, "especialmente si viene a un precio más barato".

Los expertos consideran que ahora Lituania tendrá un as en la manga en las negociaciones de un nuevo contrato con Gazprom, ya que el actual expira el próximo año, para reducir el precio del carburante del monopolio ruso.

"Nadie más nos podrá dictar los precios del gas o comprar nuestra voluntad política y a nuestros políticos", destacó Grybauskaite.

El "Independencia" fue construido en Corea del Sur con participación de Noruega, y ha sido arrendado por la compañía lituana Klaipedos Nafta AB a la noruega Hoegh LNG Holdings por espacio de diez años con una opción de compra.

En el marco de ese acuerdo, Noruega aporta la tripulación, costea los gastos de mantenimiento y se compromete a suministrar gas por un plazo de cinco años.

En el acto oficial de atraque del buque estuvieron presentes representantes de Letonia, Estonia, Noruega, Finlandia, Suecia, la Unión Europea y Estados Unidos.

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