Malasia pide ayuda a Rusia y evita señalar culpables en el ataque al avión

Malasia indicó hoy que ha pedido colaboración a Rusia para facilitar la investigación del avión de Malaysian Airlines derribado en el este de Ucrania, al tiempo que evitó señalar culpables en el ataque.

Frente al tono más contundente de Estados Unidos, Australia o el Reino Unido y las sospechas contra los rebeldes prorrusos en Ucrania, el Gobierno malasio prefiere una postura más conciliatorio.

Así, el primer ministro malasio, Najib Razak, agradeció hoy el apoyo que ha recibido de líderes como el presidente estadounidense, Barack Obama; el ruso, Vladimir Putin, o del secretario de Naciones Unidas, Ban Ki Moon.

"He destacado al presidente ruso, Vladimir Putin, la importancia de que se permita la entrada de un equipo de investigación internacional a la escena del siniestro", escribió el primer ministro en su página de Facebook.

"El presidente Putin aseguró que usará su influencia para que se permita al equipo de investigadores empezar su trabajo. También expresó la esperanza de que el presidente de Ucrania acuerde un alto el fuego temporal", añadió.

Las autoridades ucranianas han acusado a los independentistas prorrusos de manipular los restos del accidente, mientras que los expertos de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) también han criticado las dificultades de acceso a la zona, controlada por los rebeldes.

Según el diario USA Today, las carteras y las cámaras de algunos de los pasajeros fallecidos han sido robados del lugar donde yacen los restos del avión, custodiado por un aguerrido grupo de milicianos prorrusos.

El propio Najib recordó ayer que, más que un problema logístico, la investigación del siniestro entra en el terreno geopolítico.

Varios analistas opinan que Malasia trata de equilibrar una posición de firmeza para facilitar la recuperación de los cadáveres y conocer lo ocurrido, con una aproximación amable con todas las partes, incluidas Ucrania y Rusia.

"No hay mucho que Malasia pueda hacer porque es una nación pequeña", afirmó Faisal Syam Abdol Hazis, analista de Universiti Malaysia Sarawak, al diario "Wall Street Journal".

"Si Rusia se niega a ofrecer total cooperación, podría afectar a las relaciones a largo plazo", agregó Faisal.

De momento, los rebeldes prorrusos no han permitido el acceso al equipo de personal médico y forense malasio.

La mayoría de los 298 personas en el avión eran holandeses, aunque también había 44 malasios, 28 con pasaporte australiano, 12 indonesios, 10 británicos, 4 alemanes, 4 belgas, 3 filipinos, un canadiense y un neozelandés.

En Malasia, que aún no se ha recuperado de la desaparición el pasado marzo de otro avión de Malaysian Airlines con 239 personas a bordo en el Océano Índico, las banderas ondean a media hasta en memoria de los fallecidos en el siniestro del vuelo MH17 en Ucrania.

"Me siento muy triste, sólo hace cuatro meses de la desaparición del otro avión", afirmó a Efe Addul Samar, un vendedor ambulante en Kuala Lumpur.

A pesar del doble siniestro, el malasio no culpó a Malaysian Airlines, ya que opinó que la aerolínea escogió una ruta internacional avalada por los organismos internacionales.

"Mi mensaje al mundo es que queremos paz en el mundo, estamos contra cualquier acto terrorista. Ahora han atacado a un avión malasio, pero podrían atacar a cualquier avión", sentenció.

El Boeing-777 de Malaysia Airlines con 298 pasajeros a bordo se estrelló el jueves en la región oriental de Donetsk, escenario de combates entre las fuerzas gubernamentales de Ucrania y los rebeldes prorrusos.

El aparato del vuelo NH17 que cubría la ruta entre Amsterdam y Kuala Lumpur fue presuntamente derribado por un misil tierra aire, según los servicios de inteligencia de EEUU, que sin embargo no han podido especificar la autoría del ataque. 

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