Australia dice que 27 de sus nacionales iban en avión siniestrado en Ucrania

Un total de 27 australianos iban a bordo del avión de Malaysian Airlines siniestrado en una zona de conflicto en el este de Ucrania, confirmó hoy la ministra de Exteriores del país oceánico, Julie Bishop.

"Puedo confirmar que 27 pasajeros de ese vuelo eran ciudadanos australianos y lo hemos podido verificar de forma independiente", dijo en una rueda de prensa Bishop, quien no descartó que esta cifra pueda elevarse.

"Es una tragedia terrible, no sabemos la causa, pero se especula que ha sido derribado y si fuera ese el caso se trata de un crimen innombrable", añadió.

"En este momento es demasiado temprano para especular sobre las causas, pero haremos todo lo que esté a nuestro alcance para que se realice una investigación integral completa, detallada e independiente", aseveró la jefa de la diplomacia australiana.

La ministra indicó que muchos de los pasajeros se dirigían a Melbourne para participar en una conferencia internacional sobre el sida, y añadió que el Comité de Seguridad Nacional del Gobierno Australiano se reunirá en breve para discutir el caso.

Tras conocerse el accidente, el primer ministro Tony Abbott dijo que existen "fuertes evidencias" de que el avión fue derribado, pero sus declaraciones han ido subiendo de tono a medida que se iban conociendo más datos.

Poco después, en el Parlamento, Abbott dijo que el siniestro del MH17 "parece más un crimen que un accidente" y apuntó como supuestos responsables "a los rebeldes respaldados por Rusia".

Abbott indicó que la ministra Bishop ha convocado al embajador ruso en Australia, Vladimir Morozov, para que le asegure que Moscú cooperará totalmente con las investigaciones.

Además, las autoridades australianas buscan acceso al lugar del accidente, mientras un grupo de funcionarios del Ministerio de Exteriores ha sido enviado a Kiev, según informó la cadena ABC.

"Australia trabajará con el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas en favor de una resolución vinculante para que se realice una investigación imparcial y completa del lugar, con un acceso total a los restos y a la caja negra, así como a cualquier persona que pueda ayudar a esclarecer este terrible evento", dijo Abbott.

El avión cayó en la región oriental de Donetsk, escenario de combates entre las fuerzas gubernamentales de Ucrania y los rebeldes prorrusos, quienes nada más producirse se acusaron mutuamente de ser responsables del derribo del aparato.

Los servicios de inteligencia de EE.UU. consideran que el avión recibió el impacto de un misil tierra-aire, pero no han podido confirmar aún el origen del proyectil que derribó la aeronave, según fuentes de los servicios de inteligencia citadas por la cadena CNN y el diario "The Washington Post".

Abbott, quien expresó sus condolencias por la tragedia, instó a no apresurar conclusiones en torno a una posible acción rusa.

Por su lado, el ministro de Exteriores de Nueva Zelanda, Murray McCully, dijo hoy que se cree que un neozelandés iba a bordo de ese avión y que las autoridades trabajan para confirmar esta información.

Según las autoridades holandesas el avión transportaba 143 holandeses, 27 australianos, 20 malasios, 11 indonesios, 6 británicos, 4 alemanes, 4 belgas, tres filipinos, 1 canadiense y alrededor de medio centenar de personas que no han sido identificadas.

Aunque según informó la aerolínea Malasyan Airlines Europa viajaban 154 pasajeros holandeses, 27 australianos, 23 malasios, 11 indonesios, seis británicos, cuatro alemanes, cuatro belgas, tres filipinos y un canadiense, pero aún hay 47 personas cuya nacionalidad está aún por determinar.

Malaysia Airlines elevó a 298 el número de personas a bordo del avión, tres más de las que se había dicho inicialmente, tras confirmar la presencia de tres bebés. 

Lea más: Los peores incidentes con aviones civiles>>