Los "baby diablos" entran en octavos y Argelia amenaza a la Rusia de Capello

Bélgica, con su triunfo sobre Rusia por 1-0, se clasificó por anticipado a los octavos de final del Grupo H, lo que se ha complicado al equipo de Fabio Capello, que jugará la última jornada contra una selección argelina que superó con claridad a Corea del Sur (2-4).

No llegan todavía a la categoría de "diablos rojos", de aquella generación de jugadores que estrangulaba el juego rival con una perfecta sincronización de su defensa adelantada, pero a este equipo de le adivina un futuro venturoso.

Con un portero de 22 años, Thibaut Courtois, y un goleador de 18, Divock Origi, estos "baby diablos" ya están en octavos después de derrotar a Argelia y a Rusia. Es verdad que con menos juego del que se les presume, por la calidad de su plantilla, pero sin dudas para un equipo tan novel, el segundo más joven de todo el Mundial.

En el lado contrario se sitúa la selección rusa de Fabio Capello. El entrenador mejor pagado del Mundial (9'6 millones de euros) puede irse del Mundial antes de lo que se esperaba, sin cumplir objetivos mínimos.

Ni ha experimentado con un equipo joven, con la intención de prepararlo para el próximo Mundial en el que será anfitrión, ni ha encontrado un esquema de juego efectivo, lo que solía ser habitual en todos sus equipos.

En Brasil, además, ha relegado al banquillo a Alan Dzagoev, el jugador más atractivo de su plantilla. "Lo saqué cuando creí que podíamos ganar el partido", se justificó.

Con el punto capturado frente a Corea, Rusia se ve obligada a derrotar en la última jornada a Argelia, que desaprovechó una oportunidad de oro de ponérselo aún más difícil.

Argelia tuvo todo en la mano para golear y acabó celebrando una victoria por 4-2 sobre Corea que le supo a poco. Pudo haber sido una victoria aplastante para los Zorros del Desierto, que se fueron al descanso con un 3-0, que pareció adormecerles a la vuelta.

Islami Slimani, Rafik Halliche y Abdelmoumene Djabou destrozaron a la defensa asiática en doce minutos, del 26 al 38, pero el equipo que dirige el bosnio Vahid Halihodzic creyó que el partido concluía en el descanso.

Su escasa tensión competitiva la castigó Son Heung-Min, a los 5 minutos del segundo tiempo, y aunque Yacine Brahimi recuperó la ventaja en el 62, diez minutos después Ja-Cheol Koo adecentó el resultado para los surcoreanos.

El resultado deja a Argelia con tres puntos en el grupo H, a la sombra de Bélgica. Corea, mientras, queda con un punto, los mismos de Rusia y confiada en que la clasificación haya saciado el hambre de Bélgica, los "baby diablos rojos".

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