EE UU dice que Rusia está a tiempo de parar su negativa influencia en Ucrania

EEUU acusó hoy a Rusia de no haber hecho nada para poner en marcha los acuerdos de Ginebra del pasado día 17 para rebajar la tensión en Ucrania, aunque insistió en que aún está a tiempo de detener su influencia negativa en ese país.

"Rusia todavía tiene la oportunidad de tomar las decisiones correctas y de empezar a usar su influencia para rebajar la tensión, en vez de para aumentarla", declaró a la prensa el embajador de Estados Unidos ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), Daniel Baer.

Baer matizó que, si bien no todos los episodios violentos en el este de Ucrania pueden explicarse por la influencia rusa, sí está claro que "lo que está pasando no pasaría sin la implicación de Rusia".

Por eso, consideró que aún es posible para Rusia "dejar de usar su influencia de forma negativa".

El diplomático estadounidense, que participó en una reunión extraordinaria de la OSCE en la que se trató la crisis de Ucrania, diferenció las protestas de ciudadanos con lo que definió como "grupos paramilitares" prorrusos que están ocupando edificios públicos en ciudades del este.

"No son parte del movimiento popular, son parte de un esfuerzo criminal coordinado para desestabilizar Ucrania", acusó.

En ese sentido, dijo que no sólo en el este sino en todo el país hay ciudadanos agraviados por el régimen del depuesto presidente Víktor Yanukóvich, al que acusó de haber robado al pueblo con la connivencia de Rusia.

"Los Gobiernos no los han tratado bien. La oportunidad que tienen frente a ellos son las elecciones del 25 del mayo, la oportunidad de pasar página, empezar una nueva era y empezar a trabajar juntos para construir instituciones fuertes y un Gobierno que no robe. Ese es el auténtico movimiento popular en el país", opinó.

El 25 de mayo están convocadas elecciones presidenciales anticipadas en Ucrania, tras la destitución el 22 de febrero de Yanukóvich después de tres meses de protestas opositoras.

El relevo de poder en Kiev enajenó a la población mayoritariamente de origen ruso de Crimea, que tras un referéndum se reincorporó a Rusia en marzo, y de otras zonas del sureste de Ucrania, que exigen una mayor autonomía.

Baer también mostró su esperanza en una pronta liberación de los siete inspectores militares de la OSCE retenidos por los separatistas de la región de Donetsk, que los acusan de espiar para la OTAN. 

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