Restricción de visados y congelación de bienes, las sanciones ya adoptadas

Los países occidentales, fundamentalmente Estados Unidos y la Unión Europea (UE), estudian nuevas sanciones contra Rusia al considerar que Moscú no ha cumplido los acuerdos alcanzados la pasada semana en Ginebra al mantener su apoyo a los milicianos prorrusos del este de Ucrania.

No serán las primeras, ya que occidente ha adoptado ya varias medidas de sanción contra Rusia desde el comienzo del pasado mes de marzo, cuando se agudizó la crisis con Moscú a raíz de la situación en Ucrania y la anexión de Crimea.

Canadá fue el primer país que decretó sanciones y el 5 de marzo de 2014 suspendió su participación en la Comisión Económica Intergubernamental Canadá-Rusia.

También decidió la expulsión de nueve militares rusos que participaban en programas de cooperación.

El 6 de marzo, Estados Unidos y los países de la Unión Europea aplicaron las primeras restricciones.

EEUU anunció la restricción de visas a numerosos funcionarios a los que consideraba responsables de la violación de la integridad de Ucrania, mientras que Europa suspendió las negociaciones para la liberalización de visados y garantizó a Kiev ayudas económicas y un acuerdo político.

El 17 de marzo, en respuesta al referéndum de anexión de Crimea a Rusia, las potencias occidentales comenzaron a poner nombre a las primeras personas a las que afectaban las restricciones.

Estados Unidos actuó inicialmente contra siete altos funcionarios del Gobierno de Moscú, a los que sumó el 20 de marzo una veintena de altos cargos y empresarios rusos, en los que se incluían destacadas personalidades próximas al presidente ruso, Vladímir Putin.

El 11 de abril incrementó la lista negra con seis líderes separatistas crimeos.

Canadá sancionó a 10 funcionarios rusos, entre ellos Serguéi Glziev y Vladislav Surkov, dos de los principales asesores del presidente ruso, Vladímir Putin.

Por su parte, la Unión Europea actuó contra 21 rusos y ucranianos a los que restringió los visados y congeló los bienes en territorio comunitario, entre ellos el mando de la Flota del Mar Negro, vicealmirante Alexsandr Vitko, y el primer ministro de Crimea, Serguéi Axiónov.

El 21 de marzo, esta lista se amplió a 33 personas.

En esta última fecha, la UE avanzó que prepararían medidas de calado económico contra Rusia si Moscú continuaba su avance en territorio ucraniano más allá de la península de Crimea, y anuló la cumbre UE-Rusia prevista para junio.

Las potencias occidentales decidieron asimismo, el 24 de marzo, suspender la celebración de la cumbre del G8 (G7 más Rusia) que iba a celebrarse en la ciudad rusa de Sochi en junio y trasladar su celebración a Bruselas.

En paralelo a estas sanciones, en abril, el legislativo de EEUU aprobó un paquete de ayuda económica a Ucrania por un montante de 1.000 millones de dólares en garantía de préstamos para las nuevas autoridades de Ucrania.

Los ministros de Exteriores de la UE autorizaron a su vez la concesión de ventajas arancelarias unilaterales a Kiev, así como una ayuda macrofinanciera de 1.000 millones de euros.

Al margen de estas medidas, Alemania ha paralizado la venta de un centro de entrenamiento de combate al Ejército ruso por parte del consorcio Rheinmetall.

La multinacional estadounidense McDonald's anunció el cierre temporal sus tres restaurantes en Crimea.

Rusia ha respondido a las restricciones de movilidad con medidas similares contra políticos de Canadá y de Estados Unidos. 

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