Baja la tensión en Ucrania, suben las bolsas

La rebaja de la tensión en Ucrania, gracias al acuerdo alcanzado en Ginebra, ha permitido a las bolsas vivir una semana de ganancias, después de los recortes que el miedo a un conflicto con Rusia había sembrado en los mercados mundiales, atenazando a los inversores.

Las bolsas europeas se anotaban mayoritariamente ganancias superiores al 1,00 %, el mercado moscovita subía un 2 % en la semana y el S&P 500 firmaba su mejor resultado semanal desde julio de 2013, con avances del 1,73 %.

El termómetro bursátil apunta a que el enfermo del este mejora y que la medicina parece causar el efecto esperado, que no es otro que rebajar la tensión bélica que se vivió la pasada semana.

En otro capítulo internacional, la semana sirvió para comprobar el camino por el que discurrirán las políticas económicas en Francia e Italia, que pese a coincidir en el signo político de sus nuevos primeros ministros, parece que sus primeras medidas de calado difieren bastante.

Italia ha pedido a la UE aplazar a 2016 su objetivo de equilibrio presupuestario, al tiempo que ha decidido reducir la presión fiscal al trabajo con una mejora en el IRPF para las rentas más bajas. Esta reducción de ingresos estará cubierta por un aumento de las tasas a las operaciones financieras y recortes en Defensa.

Las medidas del primer ministro de Italia, Matteo Renzi, contrastan con las adoptadas por su homólogo francés, Manuel Valls, que se estrenó con un plan de reducción del gasto de 50.000 millones de euros en tres años.

Valls decidió congelar los sueldos de los funcionarios, las pensiones -a excepción de las más bajas- y las prestaciones -excepto las de subsistencia-.

También del exterior llegaba un dato que algunos analistas otorgan cierta relevancia y que no es otro que el crecimiento de la economía china, que durante el primer trimestre fue del 7,4 % del PIB.

La cifra, que para sí querría cualquier economía europea, oculta que es el dato más bajo durante el último año y medio, y que si bien responde al interés de las autoridades de China de enfriar su economía, puede ser un inconveniente si el gigante asiático frena sus masivas importaciones de todo tipo.

En España, lo típico de una semana con dos días festivos unidos a un fin de semana, es decir, poca actividad política y económica -no hubo Consejo de Ministros- y toda la atención puesta en nuestro principal motor económico: el turismo.

Los primeros datos hablan de la mejor Semana Santa desde el inicio de la crisis, con incrementos significativos de ocupación, que en algunos destinos estarán próximos al 100 %, sobre todo apoyados en la demanda interna.

Seguro que estos registros mejorarían sin el elevado desempleo que sufre España, según constató esta semana la oficina estadística europea (Eurostat), que citó a Andalucía, Ceuta, Melilla, Canarias y Extremadura como las regiones con mayor desempleo de la Unión Europea (UE), con una tasa en torno al 35 %, tres veces por encima de la media.

Aunque los mercados en España y en buena parte de Europa cerraron el viernes y tampoco abrirán el próximo lunes, día 21, la semana que termina dejó buenas sensaciones en torno a la deuda soberana, con una nueva rebaja de la prima de riesgo española, que retrocedió hasta los 158 puntos básicos, su nivel más bajo desde octubre de 2010.

Aún quedan lejos aquellos momentos en los que la deuda española cotizaba por debajo de la alemana, pero todo indica que la distancia entre la prima alemana y la española tiene que seguir estrechándose.