ONU pide parar incitación al odio nacionalista, racial y religioso en Ucrania

La ONU pidió hoy que se ataje de forma urgente en Ucrania la propaganda y la incitación al odio bajo pretextos nacionalistas o de diferencias raciales y religiosas, de modo que se puedan reducir las tensiones en el país.

"La desinformación, la propaganda y la incitación al odio deben ser contrarrestados en Ucrania", señala el informe presentado hoy por la misión de observación de derechos humanos de la ONU que visitó Ucrania y la república autónoma de Crimea, tras su anexión por Rusia.

Los observadores verificaron que los muertos por palizas y disparos durante las protestas ciudadanas que llevaron a la caída del régimen de Víktor Yanukóvich en Ucrania, entre diciembre y febrero pasados, fueron 121, de los cuales 101 eran manifestantes.

En la mayoría de casos, los golpes brutales, las torturas y otros tratos inhumanos contra los manifestantes se atribuyen a la policía antidisturbios "Berkut".

Durante la visita de la misión de la ONU a Ucrania, las nuevas autoridades aseguraron que se investigarán todos los casos de uso excesivo de la fuerza y asesinatos selectivos durante las protestas, así como el secuestro de personas y el robo de cadáveres de hospitales.

Los observadores de derechos humanos hablaron con personas que vieron cómo miembros de las fuerzas de seguridad se llevaban de los hospitales los cuerpos de individuos ahora considerados desaparecidos.

Sobre la actuación de francotiradores, la misión no ofrece indicios que señalen responsables, aunque sí recogió evidencia de que su objetivo era matar y no herir, pues disparaban directamente a la cabeza u órganos vitales.

Por otra parte, la misión constató que "la situación en el este de Ucrania es particularmente tensa" y que la solución posible es "tomar medidas para crear confianza entre el Gobierno y la gente, y entre las diversas comunidades".

Sobre su visita a Crimea, república autónoma de Ucrania recientemente anexada por Rusia, el informe pide "desarmar y disolver inmediatamente" todas las unidades paramilitares que operan fuera de la ley en ese territorio.

"Las acciones de miembros de grupos paramilitares en Crimea causan gran preocupación (...) Permitir que fuerzas no reguladas lleven a cabo operaciones de seguridad abusivas va contra los derechos humanos fundamentales", señala.

En relación al referéndum celebrado el pasado 16 de marzo en Crimea, en el que se aprobó su incorporación a Rusia, la misión considera que la presencia de grupos paramilitares, de autodefensa y de soldados no identificados afectaron el desarrollo de la consulta popular.

"La presencia paramilitar y de los llamados grupos de autodefensa, así como de soldados sin insignia que se considera venían de Rusia, no propició un ambiente para que la voluntad de los votantes pudiese ser manifestada libremente", enfatizan los observadores, que visitaron Crimea el 21 y 22 de marzo.

El informe menciona casos de milicias que decomisaron documentos o pasaportes de ciudadanos antes del referéndum, mientras que personas sin identificar realizaron controles de identidad en presencia de la policía.

Asimismo, concluye que se ha "verificado ampliamente" que los nativos rusos en Crimea no eran víctimas de amenazas antes de su anexión a Rusia.