Lavrov niega la implicación de Rusia en las muertes en el Maidán

El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, negó hoy la implicación de Rusia en el asesinato en febrero de más de 100 manifestantes en el Maidán (plaza de la Independencia en Kiev), corazón de las protestas antigubernamentales.

"Con esos crímenes no tenemos, ni podemos tener nada que ver", señaló Lavrov en rueda de prensa.

El jefe de la diplomacia rusa, según el cual las autoridades ucranianas "aprovecharon los sucesos del 20 de febrero para tomar el poder y dar un golpe de Estado", aseguró que Kiev no se ha dirigido a Rusia con ninguna petición al respecto.

Y acusó a Ucrania de ignorar otras versiones independientes sobre la procedencia de los francotiradores que dispararon contra los manifestantes, aparte de la que se hizo pública ayer en Kiev sobre que pertenecían a las fuerzas especiales "Alfa".

Lavrov ha asegurado que Moscú dispone de información sobre que algunos francotiradores podrían pertenecer a la organización ultranacionalista Sector de Derechas, considerada la fuerza de choque durante los disturbios en Kiev.

Las autoridades ucranianas implicaron ayer en los preparativos de la represión de las protestas al Servicio Federal de Seguridad (FSB, antiguo KGB) de Rusia.

El jefe del Consejo de Seguridad de Ucrania (SBU, en ucraniano), Valentín Nalivaichenko, acusó a dos grupos del FSB, de 26 y 6 miembros cada uno, de participar en la operación antiterrorista anunciada el 19 de febrero por el propio SBU y que desembocó en la matanza del día 20 en el Maidán.

"Tenemos motivos para considerar que precisamente estos grupos que se encontraban en uno de los polígonos del SBU tomaron parte en la planificación y realización de las medidas enmarcadas en la llamada operación antiterrorista", dijo.

Nalivaichenko agregó que el FSB incluso envió "toneladas" de explosivos y armas a Ucrania.

"Para nosotros es muy importante la respuesta del Comité de Instrucción de Rusia", indicó.

La mayoría de manifestantes habrían fallecido por disparos de francotiradores del destacamento especial "Alfa" armados con fusiles de fabricación alemana y apostados en varios edificios del Maidán (como se conoce la plaza de la Independencia de Kiev).

El resto habrían perecido a manos de otros efectivos del orden y provocadores armados a sueldo del Ministerio del Interior.