La cooperación espacial se resiente debido a la tensión entre Rusia y EE UU

La NASA ha congelado toda interacción con Rusia salvo en la Estación Espacial Internacional (EEI) por la "violación de la soberanía y la integridad territorial" de Ucrania, que ha supuesto la intervención rusa en la península de Crimea, informó hoy la agencia espacial de EE.UU. en un comunicado.

Esa suspensión afecta a todos los viajes de los trabajadores de la NASA a Rusia, las visitas de los equipos de la agencia espacial rusa a las instalaciones de la estadounidense, los encuentros bilaterales, correos electrónicos, tele-conferencias y videoconferencias, detalló la agencia.

La noticia de la NASA llegó una semana después de que astronautas rusos y estadounidenses partieran juntos en una nave Soyuz desde el cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, hacia la EEI, en lo que se consideró una muestra de colaboración que superaba las tensiones políticas del momento entre los gobiernos de sus países.

La cancelación de la colaboración con Rusia fue divulgada en un primer momento a partir de un correo electrónico interno de la NASA, publicado este miércoles por los medios estadounidenses, cuya autenticidad fue confirmada después por la agencia espacial en un comunicado.

"Dada la violación en curso de la soberanía e integridad territorial de Ucrania por parte de Rusia, la NASA suspende la mayoría de sus compromisos vigentes con la Federación Rusa", indicó la agencia estadounidense en su nota.

Asimismo, la NASA explicó que poner fin su "dependencia" de Rusia en materia espacial ha sido "una prioridad máxima de la Administración (del presidente estadounidense, Barack) Obama durante los últimos cinco años".

Con este objetivo, la agencia ha diseñado un plan para que las misiones espaciales en las que participan astronautas estadounidenses vuelvan a despegar desde territorio nacional.

"Con los reducidos niveles de financiación aprobados por el Congreso, esperamos despegar desde suelo de EE UU en 2017", señala el comunicado, algo que podría haber ocurrido ya en 2015, según la NASA, si sus planes hubieran estado "plenamente financiados".

"La elección aquí es entre financiar plenamente el plan para devolver los despegues espaciales a Estados Unidos o continuar enviando millones de dólares a los rusos. Es así de simple. La Administración Obama elige invertir en Estados Unidos y esperamos que el Congreso haga lo mismo", afirmó la agencia espacial.

La colaboración espacial entre Estados Unidos y Rusia había permanecido hasta ahora ajena a los altibajos en las relaciones diplomáticas entre ambos países. 

De hecho, tras el inicio de la crisis en Ucrania, el propio director de la NASA, Charles Bolden, destacó que las relaciones no se habían interrumpido.

"Ahora mismo, todo es normal en nuestra relación con los rusos", afirmó Bolden el pasado 4 de marzo, en una rueda de prensa en la que recordó que la cooperación tampoco se suspendió por conflictos anteriores, como la invasión rusa de Georgia en 2008.

"No creo que sea un hecho insignificante que estemos empezando a ver un número de gente con la idea de que la Estación Espacial Internacional sea nominada para el Premio Nobel de la Paz. No es trivial", dijo Bolden.

La suspensión de la colaboración ruso-estadounidense se suma a una serie de sanciones de Estados Unidos -las últimas, ratificadas ayer por el Congreso- a personas y entidades, tanto rusas como ucranianas, por su apoyo al Kremlin en la anexión de Crimea.

Además, llega una semana después de la decisión de los jefes de Estado y de Gobierno del G7 de no participar más con Rusia en reuniones del formato G8 hasta que Moscú "cambie su rumbo" y el clima político permita "mantener una discusión significativa". 

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