La UE y EEUU reiteran que colaborarán para reducir dependencia del gas ruso

La Unión Europea (UE) y Estados Unidos se limitaron hoy a reiterar su intención de colaborar para reducir la dependencia energética europea de Rusia y recuperaron la idea del presidente estadounidense, Barack Obama, de explorar la posibilidad de exportar gas natural licuado estadounidense hacia Europa.

La jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y el secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, y sus respectivas delegaciones se reunieron hoy en Bruselas con motivo de su quinto consejo de Energía, un foro creado para reforzar la cooperación bilateral y promover la seguridad energética.

Kerry rechazó que la energía pueda ser utilizada como "arma política o un instrumento de agresión", al tiempo que recalcó la importancia de no depender de una única fuente de suministro.

"Los acontecimientos en Ucrania han puesto de relieve las preocupaciones sobre seguridad energética y prueban la necesidad de reforzar la seguridad energética en Europa", reconocieron ambas partes en la declaración conjunta difundida tras la reunión.

De las importaciones de gas de la UE, el 30 % procede de Rusia y de ese total la mayor parte llega a territorio comunitario a través de Ucrania.

La UE y Estados Unidos afirmaron que la seguridad energética europea implica "retos comunes" y aseguraron que "están considerando nuevos esfuerzos de colaboración para hacer frente a estos retos".

En este contexto, aplaudieron las negociaciones del acuerdo transatlántico de libre comercio e inversiones (TTIP), cuya pronta conclusión subrayaría aún más la importancia estratégica de la relación transatlántica.

Bruselas y Washington celebraron "la perspectiva de las exportaciones estadounidenses de gas natural licuado en el futuro" y consideraron que "los suministros globales adicionales beneficiarán a Europa y otros socios estratégicos".

Esta posibilidad la apuntó el propio presidente de los Estados Unidos tras la cumbre que celebró con la UE la semana pasada en Bruselas, en la que aseguró que una vez concluyan las negociaciones comerciales del TTIP la exportación de gas natural licuado a Europa será "mucho más fácil".

Rusia, sin embargo, considera que esta posibilidad es una fantasía porque el gas natural licuado estadounidense resulta demasiado caro y no puede compararse con el suministro ruso, más estable y económico.

Bruselas asegura que la crisis entre Rusia y Ucrania no pone en riesgo de momento el suministro hacia la Unión, que cuenta con unas reservas de 40.000 metros cúbico de gas.

Ucrania, sin embargo, ya ha alertado a la CE de las dificultades que le plantea la subida del 40 % en el precio del gas que le ha impuesto Moscú, dada su delicada situación económica.

En este contexto, la UE y EE.UU. apoyaron los esfuerzos de Ucrania por diversificar su suministro de gas natural, incluyendo la habilitación del llamado flujo inverso, que permite transportar gas en ambas direcciones en un gasoducto, el aumento de las reservas de gas y las medidas decisivas anunciadas de manera conjunta con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para construir una economía competitiva en materia energética.

En cuanto a lo que se puede hacer en la UE, ambas partes reafirmaron su compromiso de apoyar los esfuerzos para completar rápidamente un mercado energético común europeo.

Ello también favorecerá la seguridad energética y permitirá contar con precios de la energía más competitivos, y de potenciar el desarrollo de los gasoductos del corredor sur, dirigido a diversificar las vías de llegada de gas a territorio comunitario.

Ambas partes acogieron con satisfacción el anuncio de que el G7 celebrará pronto una reunión de ministros de energía para discutir la manera de fortalecer la seguridad energética colectiva y trazar un camino hacia adelante para la colaboración.