El gas de esquisto de EEUU no quita el sueño a Rusia

El gas de esquisto no quita el sueño a Rusia, que considera una "fantasía" la oferta del presidente de EEUU, Barack Obama, de satisfacer la demanda de la Unión Europea para reducir la dependencia del hidrocarburo ruso.

"Es pura especulación geopolítica. El gas ruso es lo mejor para la UE. Es estable, seguro, relativamente barato y un proyecto a largo plazo. Rusia tiene gas natural para los próximos 100 años", aseguró a Efe Víctor Gavrílov, catedrático de Geología de la Universidad Estatal de Petróleo y Gas de Moscú (Gubkin).

Aprovechando la campaña de sanciones internacionales contra Rusia por la anexión de Crimea, Obama recordó la pasada semana a Bruselas que ésta es una inmejorable ocasión de diversificar las fuentes de energía.

La crisis ruso-ucraniana "evidencia la necesidad de que tenemos que actuar ahora con sentido de urgencia", dijo.

Obama incluso propuso a la UE firmar un acuerdo comercial tras mostrarse dispuesto a autorizar "la exportación diaria de tanto gas natural como el que necesita Europa diariamente".

No obstante, los rusos no se han inmutado y tampoco esperan una "guerra del gas" con Occidente, ya que opinan que la Unión sólo renunciará al gas natural en favor del gas de esquisto "dentro de 50 años o puede que dentro de 100 años".

"Toda Europa se ha negado a desarrollar el gas de esquisto. Alemania y Francia no están interesadas. Es demasiado arriesgado, desde el punto de vista financiero, y peligroso, desde el ecológico. Sólo Polonia y Lituania han dicho que sí", señaló Gavrílov.

El experto destaca que los yacimientos de esquisto ocupan mucho terreno, algo de lo que Europa carece, su prospección exige profundas y permanentes perforaciones y, como es bien sabido, es muy contaminante, algo que difícilmente los ecologistas europeos permitirán.

El experto pronosticó un enfriamiento climático en las próximas décadas en el continente que dispararía el consumó de gas ruso en Europa en un 40 por ciento.

Por su parte, Vladímir Chizhov, embajador ruso ante la UE, aseguró que la propuesta de Obama "no es ni siquiera una historia para no dormir", sino "más bien una fantasía política".

El hecho de que "EEUU apoye políticamente a la UE en su aspiración a diversificar sus fuentes de energía y reducir la dependencia de Rusia (...) no convierte al gas alternativo en más rentable económicamente", recalcó.

"Imagínese que una cantidad cualquiera de gas de esquisto en el estado de Dakota del Norte (...) sea bombeada a través de tuberías a una terminal cualquiera, la conviertan en gas licuado, la transporten a algún lugar en Europa y la devuelvan de nuevo a su estado gaseoso. ¿Cuánto costará esto?", apuntó.

El diplomático agregó que "si alguien piensa que después de todo esto el gas norteamericano costará menos que el ruso, es pura fantasía".

"Costará si no varias veces, al menos considerablemente más que el gas de (el consorcio gasístico ruso) Gazprom, en relación al que hay tantas quejas sobre que es demasiado caro", apuntó.

Al respecto, Gavrílov aseguró que, debido al transporte, el precio del esquisto es un 30-35 por ciento más caro que el que exporta el gigante ruso.

"El coste ronda los 400 dólares por cada mil metros cúbicos. Eso sin contar el transporte, que representa un 50 por ciento del coste del producto final", indicó.  

Chízhov también recordó que la legislación estadounidense es muy rigurosa en lo que se refiere a la expedición de licencias de exportación de gas, ya que existe el temor de que el aumento de las ventas al exterior dispare los precios y reste competitividad a la industria nacional. 

Aunque, en 2010 Estados Unidos logró satisfacer por vez primera en su historia sus necesidades domésticas de gas, por lo que cuenta con suficientes reservas para exportar.

Los países cuyos contratos con Gazprom concluyen el próximo año, como Hungría, Estonia, Lituania y Bosnia, podrían utilizar el argumento del esquisto para abaratar las tarifas del gas ruso, según los analistas.

No obstante, la propia Lituania ha reconocido que, en el mejor de los casos, las exportaciones estadounidenses comenzarán a partir de 2016.

Según las cifras oficiales, pese a los llamamientos a reducir la dependencia energética europea, en 2013 las exportaciones de gas ruso a la UE aumentaron en un 21 por ciento en relación al año anterior.

En 2013 la UE consumió 541.000 millones de metros cúbicos de gas, de los que 161.500 millones fueron suministrados por Gazprom, es decir un 29,9 por ciento del total.