Putin devuelve a la actualidad el conflicto de Cisdniéster

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha devuelto a la actualidad el conflicto en la región separatista moldava de Cisdniéster en su conversación telefónica con su homólogo estadounidense, Barack Obama.

"Rusia aboga por un arreglo del problema de Cisdniéster que sea justo y mutuamente aceptable", señaló anoche Putin a Obama, informó el Kremlin en un comunicado.

Según añade la nota oficial, "Rusia está interesada en el trabajo efectivo del actual formato de negociaciones 5+2", que integra a Moldavia, Cisdniéster y a los cinco mediadores internacionales: Rusia, Ucrania, Estados Unidos, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y la Unión Europea (UE).

Además, Putin recordó a Obama "el bloqueo exterior al que, prácticamente, está sometido Cisdniester, lo que dificulta notablemente las condiciones de vida de los habitantes de la región, dificulta sus movimientos, el comercio y la actividad económica".

Al respecto, el primer ministro de Moldavia, Iurie Leanca, expresó el viernes su preocupación por posibles provocaciones por parte de las autoridades separatistas de Cisdniéster, una vez que esa región es limítrofe con Ucrania.

"Existe la región de Cisdniéster donde pueden producirse conflictos. Apoyamos el diálogo y confiamos en la responsabilidad por parte de las autoridades de Cisdniéster para evitar una posible desestabilización de la situación. Ahora, a nadie le interesa un nuevo foco de tensión", señaló.

En Cisdniéster más de la mitad de la población es rusa y ucraniana, lo que ha llevado a trazar paralelismos con la situación en la autonomía ucraniana de Crimea, donde un 60 % de sus habitantes son rusos y que entró a formar parte la pasada semana de la Federación Rusa.

Al igual que hiciera Crimea el pasado 16 de marzo, Cisdniéster celebró en 2006 un referéndum en el que un 96 % de los votantes apoyaron la independencia para su posterior incorporación a Rusia.

Esa región, situada en la ribera izquierda del río Dniéster, rompió lazos con Moldavia hace 20 años tras una cruenta guerra civil en la que contó con ayuda rusa.

Desde el final de aquella contienda, que costó la vida a centenares de personas, Moldavia aboga por la integración de los dos territorios separados por el río Dniéster, a lo que siempre se han negado los separatistas.

Rusia, que cuenta con unos 1.350 soldados en la zona desde 1993, defiende la integridad territorial moldava, pero también la concesión de un estatus especial a Cisdniéster, como condiciones para el arreglo del problema.

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