Hague: Es preciso un "nuevo estado de relaciones" con Rusia

El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, indicó hoy que la crisis de Ucrania ha demostrado que es preciso "un nuevo estado de relaciones" con Rusia, diferente al de los últimos 20 años.

En un artículo publicado hoy en el diario "The Sunday Telegraph", Hague avisa a Moscú de "más aislamiento" si continúa con su comportamiento "matón" hacia Ucrania, propio de "otra era" y ante el que los socios europeos no pueden "huir asustados".

"Con miles de tropas rusas apostadas aún ante las fronteras de Ucrania, hay un grave riesgo de que la crisis de Ucrania pueda profundizarse", apuntó Hague, que advirtió de nuevo de "sanciones económicas de mayor alcance" si Rusia toma nuevas medidas.

"Con nuestros aliados, por desgracia, debemos estar listos para contemplar un nuevo estado de relaciones con Rusia que sea muy diferente al de los últimos 20 años", añadió.

"Eso significará que Rusia salga de algunas organizaciones internacionales, que haga frente a restricciones en cooperación militar y venta de armas, y que tenga menos influencia sobre el resto de Europa", escribe en el "Telegraph".

El primer ministro británico, David Cameron, dijo esta semana que la cumbre del G7 que se celebra mañana en La Haya (Holanda) debatirá la expulsión de Rusia del Grupo de los Ocho (G8), que Moscú preside este año.

El G8 está integrado por los miembros del G7 (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Italia, Canadá, Japón y Alemania) más Rusia.

En el artículo, Hague asegura hoy que Rusia afronta un futuro de "dolor a corto plazo" con las sanciones aprobadas, pero a largo plazo la perspectiva para el país que preside Vladimir Putin es de "aislamiento y paralización".

A la vez, pide que los países europeos "diversifiquen" sus fuentes de energía para no ser tan dependientes del gas ruso.

El Ministerio británico de Exteriores actualizó este fin de semana su aviso sobre el este de Ucrania, donde advierte contra cualquier viaje no esencial a las regiones de Jarkov, Donetsk y Lugansk debido a las crecientes tensiones.

El 'Foreign Office' mantiene además su advertencia contra cualquier viaje a Crimea y pide a los británicos que abandonen Crimea.