Sigue el diálogo de sordos en el Consejo de Seguridad sobre crisis en Ucrania

Naciones Unidas, 6 mar (EFE).- La discusión de la crisis de Ucrania en el Consejo de Seguridad de la ONU volvió a ser hoy un diálogo de sordos entre Rusia por un lado y EE.UU. y otros países occidentales por otro, con una repetición de argumentos respectivos y sin avances.

A pesar de ello, tras la cuarta reunión del organismo desde el viernes pasado, el embajador británico, Mark Lyall Grant, consideró que la discusión en el Consejo de Seguridad "tiene valor", ya que el organismo es el principal encargado para discutir sobre las amenazas a la paz y la seguridad internacionales.

Además, Lyall Grant, en unas declaraciones tras la reunión, recalcó que el Consejo es "una plataforma de discusión" que debe mantenerse incluso si no hay expectativas de acuerdo.

Los quince miembros del Consejo de Seguridad, reunidos a puerta cerrada, escucharon una exposición de la situación por parte del subsecretario general de Naciones Unidas, Jan Eliasson, quien habló por vídeoconferencia desde Kiev.

Eliasson explicó sus reuniones con el presidente y el primer ministro interinos de Ucrania, así como con diferentes líderes religiosos, y destacó la "contención" de las autoridades de Kiev, según informó la ONU.

Añadió que la situación en la capital es estable, pero que hay "informaciones preocupantes" de otras partes del país, sobre todo en Crimea, como el bloqueo de bases militares ucranianas por personas armadas y sin insignias o el intento, el miércoles en esa región de Ucrania, de intimidar al diplomático Richard Serry, enviado del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

La reunión del Consejo de Seguridad se produjo tras la cumbre de la Unión Europea en Bruselas, que impuso las primeras sanciones a Rusia y prometió ayuda a Ucrania, y de otra comparecencia del presidente estadounidense, Barack Obama, quien advirtió a Moscú de que EE.UU. y sus aliados se mantendrán "firmes" tras el nuevo paso que supone la convocatoria del referéndum de Crimea.

La presentación de Eliasson fue "muy preocupante", afirmó tras la discusión la embajadora estadounidense, Samantha Power, en unas declaraciones en las que consideró "inaceptable" el trato que recibió el holandés Serry, quien fue amenazado por hombres armados y uniformados y hoy volvió a Kiev.

Power afirmó que la discusión de hoy mostró que "Rusia se encuentra extremadamente aislada", por lo que dijo que, más allá de la falta de un mínimo entendimiento en el Consejo, "es útil reunirse y destacar el alcance del aislamiento de Rusia".

La reunión de este jueves del Consejo no pareció mostrar ningún tipo de evolución en la situación, con Rusia defendiendo su actuación como una defensa de los derechos humanos de los rusófonos de Ucrania, mientras que Estados Unidos y el Reino Unido mantuvieron sus críticas a la actuación del Kremlin en suelo ucraniano.

El embajador ruso, Vitaly Churkin, explicó en el Consejo la propuesta de referendo en Crimea sobre su retorno a Rusia, a la vez que recordó que esa península fue rusa hasta hace poco más de 60 años, según indicó a Efe una fuente diplomática.

"Parecía que estuviera intentando justificar una posible anexión rusa de Crimea", explicó.

El representante chino lamentó el incidente que sufrió Serry, en lo que se interpretó, dentro de la postura extremadamente cauta de Pekín en esta crisis, como una velada crítica a Rusia, añadió la fuente.

Tras la reunión, Churkin destacó a la prensa el pasado de colaboracionismo con los nazis del partido nacionalista ucraniano Svoboda para justificar el temor a persecuciones y violencia contra los rusófonos de Ucrania.

También se aferró a la acusación de que había francotiradores de la oposición en las protestas de Kiev de hace dos semanas en las que hubo docenas de muertos y cientos de heridos.

Las imágenes de televisión muestran "claramente" que había francotiradores de la oposición, según el diplomático ruso.

Churkin recordó además la información que el miércoles ofreció la televisión rusa RT, que citó una llamada de teléfono interceptada entre el ministro de Exteriores estonio, Urmas Paet, y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, en la que el primero sugiere que francotiradores de Kiev fueron contratados por la oposición.

Por su parte, el británico Lyall Grant urgió a Rusia a que se decida a cooperar con las autoridades ucranianas porque "hay una necesidad urgente de desactivar la crisis".

Tanto Lyall Grant como Power insistieron en la ilegalidad del referendo anunciado este jueves en Crimea para dentro de diez días y señalaron que sus gobiernos no reconocerán sus resultados.

"Ese referendo sería ilegal y desestabilizador", afirmó el diplomático británico. EFE

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