Partidarios de Rusia y Ucrania se manifiestan frente al Parlamento de Crimea

Decenas de miles de partidarios de Rusia y Ucrania se manifiestan frente a la Rada Suprema (Parlamento) de la península ucraniana de Crimea, que debate hoy si apoya a las nuevas autoridades en Kiev.

"¡Abajo la bandera de Rusia!", "¡Gloria a Ucrania!", gritan los manifestantes tártaros (proucranianos), que quieren impedir la celebración de la sesión en la capital, Simferópol, ya que consideran que la mayoría prorrusa se propone abogar por el separatismo de Crimea.

Según los medios locales, en las inmediaciones del Parlamento, donde desde anoche ondea una bandera rusa en vez de ucraniana, se han registrado empujones y conatos de enfrentamientos aislados entre los dos grupos, que ya han causado al menos un herido.

Los diputados tienen muchas dificultades para acceder al Parlamento, en cuyas inmediaciones se encuentran varios autobuses con efectivos antidisturbios.

La Rada Suprema (Parlamento) de Crimea, de mayoría rusoparlante, debatirá esta tarde si apoya a las nuevas autoridades que asumieron el poder en Kiev tras el cese del presidente Víktor Yanukóvich.

El Legislativo está dominado por los diputados prorrusos, ya que los tártaros, que defienden la integridad territorial de Ucrania son minoría, pero no es seguro que vayan a declararse hoy en rebeldía, según informa la prensa local.

El presidente del Medzhlis, la asamblea de los tártaros, Refat Chubarov, advirtió contra la adopción de decisiones que desestabilicen la situación y amenacen la paz en la autonomía peninsular.

En su opinión, el presidente de la Rada local, Vladímir Konstantínov, decidió convocar la sesión extraordinaria "bajo la presión de fuerzas internas y externas que cultivan la idea de separar Crimea de Ucrania", dijo.

Mientras, en Sebastopol, puerto que acoge una base naval rusa, asumió hoy el cargo el alcalde provisional nombrado el lunes por los manifestantes prorrusos que se concentran en su céntrica plaza desde el fin de semana con banderas rusas, Alexéi Chali.

Una de sus primeras decisiones fue crear un centro antiterrorista para coordinar las funciones de los órganos de autodefensa de la ciudad ante posibles amenazas, en alusión a la llegada de activistas nacionalistas.

De momento, la policía y las agrupaciones civiles han montado puestos de control en los accesos a la ciudad para impedir la entrada de coches y autobuses sospechosos.

"A día de hoy, se trata de la defensa de los habitantes de Sebastopol", señaló uno de los organizadores de los puestos de control.

El ministro del Interior de Ucrania, Arsen Avakov, viajó el lunes a Crimea, que entró a formar parte de la república soviética de Ucrania en 1954, para calmar los ánimos.

Y es que el domingo pasado más de 50.000 personas salieron a las calles en el puerto de Sebastopol para protestar contra las nuevas autoridades de Kiev.

Precisamente, el alcalde de Sebastopol, Vladímir Yatsuba, dimitió hoy formalmente de su cargo y anunció el abandono del gobernante Partido de las Regiones (PR).

El alcalde de Yalta, otra de las principales ciudades de Crimea, Serguéi Ilash, también renunció esta semana al puesto de jefe del consistorio local con el fin de prevenir la división de la ciudad en dos bandos.

"Crimea es parte de Ucrania, Yalta es parte de Crimea y debemos permanecer juntos", dijo.

Algunos analistas alertaron sobre la posibilidad de que, tras la deposición de Yanukóvich como presidente, las prorrusas regiones orientales del país proclamaran su desobediencia a las nuevas autoridades e iniciaran un proceso separatista.