Noche de calma en Kiev tras la firma del acuerdo para poner fin a la crisis

La capital ucraniana pasó una noche de calma tras la firma ayer del acuerdo entre el presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich, y los líderes de la oposición parlamentaria para poner fin a la crisis en el país, que ha sido rechazado por los opositores radicales.

Centenares de personas permanecen esta mañana en la plaza de la Independencia de Kiev, el Maidán, tomada desde hace tres meses por la oposición, que ayer logró una victoria en casi todos los frentes al ver satisfecha prácticamente la totalidad sus demandas en un acuerdo alcanzado con la mediación de la Unión Europea.

La Rada Suprema (Parlamento) restituyó la Constitución de 2004, que recorta los poderes de Yanukóvich, quien, a su vez, anunció el adelanto de las elecciones presidenciales, aunque no precisó fechas.

Además, los diputados aprobaron una ley que exime de persecución judicial a personas que participaron en "hechos ocurridos durante las protestas pacíficas".

El Parlamento también adoptó una reforma al código penal que despeja la vía para que la ex primera ministra y líder opositora Yulia Timoshenko, condenada a siete años de cárcel por "abuso de poder", salga en libertad.

Sin embargo, los grupos radicales no quedaron satisfechos con el acuerdo y han conminado públicamente a los líderes de la oposición parlamentaria a demandar la dimisión de Yanukóvich, quien, según medios ucranianos, se habría desplazado a la ciudad de Járkov, en el este del país, donde tiene su granero electoral.

"Hablo en nombre de mi centuria.(...) Si antes de las 10.00 (08.00 GMT) de mañana no hay una declaración que exija la dimisión inmediata de Yanukóvich, tomaremos las armas, os lo juro", espetó anoche un activista a los líderes de la oposición parlamentaria en la tribuna del Maidán, ante miles de manifestantes.

En ese mismo sentido se manifestó el líder de la facción ultranacionalista Sector de Derechas, Dmitri Yarosh, quien llamó a "continuar la lucha contra el régimen de ocupación de nuestro país".

"Estamos dispuestos a asumir las consecuencias de seguir con revolución", sentenció.