Estados Unidos y Rusia intentan rescatar del proceso de paz para Siria

Los dos países promotores del proceso de paz en Siria, Estados Unidos y Rusia, intentaron hoy sacar a flote las negociaciones entre el gobierno y oposición de Siria, que todavía no han acordado en esta segunda ronda ninguna medida que sirva para asentar la confianza y avanzar.

El mediador, Lajdar Brahimi, reconocía ante la prensa que todavía no se ha tratado estos días ninguna "medida de confianza", como podría ser la liberación de mujeres y niños prisioneros del régimen que demanda la delegación opositora.

"El fracaso nos está mirando a los ojos", afirmó Brahimi sobre el rumbo tormentoso de las negociaciones, aunque reiteró que "no se va a escatimar en esfuerzos si hay una mínima posibilidad de progresar".

Con el proceso estancando desde el pasado lunes, los "número dos" de la diplomacia de EEUU y Rusia, Wendy Sherman y Guennadi Gatílov, se reunieron hoy durante unas dos horas con Brahimi para intentar desbloquear el diálogo entre los sirios.

"Han reafirmado su apoyo a lo que intentamos hacer y prometieron ayudar aquí, en sus capitales y en cualquier otro lugar para desbloquear la situación porque hasta ahora no hemos conseguido progresar en este proceso", resumió el mediador.

Durante toda la jornada de hoy ha persistido la incógnita sobre si los contactos continuarán mañana, aunque la ONU informó de que el mediador sí se verá con las dos delegaciones, sin aclarar el formato de las reuniones.

Sin embargo, el secretario general de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), Badr Yamous, confirmó a Efe que serán encuentros por separado y dio por hecho que la actual ronda de negociaciones terminará probablemente mañana, y no el sábado como se anunció previamente.

Horas antes, el portavoz de la oposición, Louay Safi, apuntaba a la posibilidad de que se produjera un encuentro a cinco bandas, de las dos delegaciones sirias con el mediador y los representantes de Rusia y EEUU, una opción que al final del día no parecía muy viable.

Entre tanta incertidumbre, las esperanzas están ahora volcadas en la capacidad de las dos potencias de influir sobre las partes para implicarse en el diálogo y sortear las diferencias, hasta el momento insalvables, sobre los temas prioritarios de deben marcar la agenda.

El régimen da prioridad al fin del terrorismo, como ellos identifican toda forma de violencia en Siria, antes de abordar cualquier otra cuestión, mientras que la oposición considera que el primer paso debe ser la creación de un órgano de gobierno transitorio.

Para salir de este estancamiento, el mediador propuso discutir estos dos asuntos en paralelo, de manera que uno no sea obstáculo para avanzar en el otro, una opción que parece no haber gustado a las partes, que siguen enconadas en sus posiciones iniciales.

Entre tanta obstinación, el mediador decidió hoy no convocar a los equipos negociadores sirios, para centrar sus esfuerzos en diseñar una estrategia con Rusia y Estados Unidos que saque las conversaciones del punto muerto.

Sin embargo, la delegación de la oposición mantuvo contactos por separado tanto con Sherman como con Gatílov, y éste se reunió también con el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Wallid al Muallem, que encabeza la delegación gubernamental.

Desde la apertura del proceso de paz el pasado 22 de enero, el único progreso sobre el terreno ha sido la tregua humanitaria en Homs para evacuar civiles y permitir la entrada de ayuda, un compromiso que adoptó el régimen en la pasada ronda.

Tras muchas dificultades la medida se materializó el pasado fin de semana, en vísperas de la nueva cita en Ginebra que arrancó el lunes, y desde entonces ya han salido del casco antiguo de esa ciudad sitiada desde junio de 2012 unas 1.400 personas y hoy se acordó prolongar la tregua hasta el sábado.

A punto de cerrar una segunda ronda marcada por el fracaso, las dos delegaciones han expresado su disposición a regresar a Ginebra si se convoca una tercera tanda en las próximas semanas, como algunas fuentes señalaron ayer. 

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