Rusia congela la ayuda financiera a Kiev por deuda ucraniana por el gas ruso

Moscú ha congelado la ayuda financiera a Ucrania, concedida a Kíev a finales de diciembre, por no saldar sus deudas en el pago del gas ruso, así como por falta de claridad de con quién negociar después de la dimisión del Gobierno de Nikolái Azárov, informó hoy el portal ruso rbcdaily.ru.

"Estamos esperando a que la parte ucraniana cumpla sus obligaciones con respecto al gas (...) El pago debía llegar en enero pero aún no se ha realizado", dijo el ministro ruso de Economía, Antón Siluánov, en rueda de prensa en Sochi, ciudad que acoge estos días los Juegos Olímpicos de Invierno.

Precisó que se trata de una antigua deuda que Ucrania debía transferir el pasado 25 de enero tras una reestructuración del crédito.

Aunque la ayuda a Ucrania no está directamente relacionada con los pagos del monopolio gasístico ucraniano Naftogaz, Rusia entiende que al ser una empresa estatal debe asumir las responsabilidades del Estado.

El titular de Economía señaló que las autoridades rusas "no saben con quién de los colegas ucranianos deben contactar" después de que el Gobierno de Nikolái Azárov dimitiera en medio de una profunda crisis política que vive Ucrania desde hace dos meses y medio.

Rusia compró a finales de diciembre bonos ucranianos por valor de 3.000 millones de dólares, que forma parte de ayuda en inversiones de 15.000 millones que Moscú prometió a Kíev.

Según la prensa rusa, el pasado 23 de enero Rusia debía transferir el segundo tramo del rescate, pero al final tomó la decisión de suspenderlo.

El presidente ruso, Vladímir Putin, insistió a finales de enero en la necesidad de cumplir con los compromisos de ayuda financiera prometida a Kiev antes de que la capital ucraniana se viera envuelta en violentos disturbios que derivaron en la dimisión del Gobierno ucraniano.

Aseguró que Moscú no revisará sus compromisos ni aunque el poder en Ucrania pase a manos de la oposición al presidente Víktor Yanukóvich, con quién alcanzó los compromisos el líder del Kremlin.

El pasado 17 de diciembre, Rusia asumió el compromiso de socorrer a la deprimida economía ucraniana con la inversión de 15.000 millones de dólares y una rebaja de más de un 30 % del precio del gas que Rusia exporta a Ucrania.