Un exabrupto divide a EEUU y a la UE en Ucrania

Borís Klimenko

Kiev, 8 feb (EFE).- Un exabrupto de la secretaria de Estado adjunta de EEUU, Victoria Nuland, ha sido suficiente para caer en la cuenta de que Estados Unidos y la Unión Europea (UE) discrepan seriamente sobre el futuro de Ucrania.

El ya famoso "que se joda la UE" de Nuland ha puesto de manifiesto que la partida por el control de Ucrania no se reduce a dos jugadores: Rusia y Occidente.

Desde el estallido de las protestas antigubernamentales en noviembre pasado, EEUU y la UE habían coincidido en apoyar a la oposición al presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, al que consideran un aliado del Kremlin.

El mensaje que Nuland y la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, trasladaron durante las últimas semanas a los líderes de la oposición y a los manifestantes en el Euromaidán durante sus visitas a Kiev era casi idéntico.

No obstante, Bruselas y, en particular la canciller alemana, Angela Merkel, apostaron desde un principio por el líder de UDAR (Golpe), Vitali Klitschkó, el opositor con más gancho electoral, como demuestran las encuestas.

Klitschkó, un boxeador que acaba de colgar los guantes como campeón mundial de los pesos pesados, ha residido en Alemania durante los últimos años y tiene permiso de residencia en ese país.

De hecho, las autoridades intentaron excluirlo de una futura carrera presidencial tras acusarle de tener domicilio fiscal en Alemania.

En principio, EEUU no parecía oponerse a que Klitschkó presidiera Ucrania, pero tras la filtración de la conversación de Nuland con el embajador de EEUU en Kiev, queda claro que el hombre de Washington es Arseni Yatseniuk, líder del principal partido opositor, Batkivschina.

"No creo que Klitschkó debe entrar en el Gobierno. No creo que sea necesario. No creo que sea una buena idea", señaló Nuland, quien destacó que Yatseniuk tiene más experiencia política y mayores conocimientos de economía.

La UE no ha llegado a realizar una mediación propiamente dicha en Ucrania, ya que Ashton únicamente ha ofrecido a Kiev ayuda para investigar de manera independiente el uso de la violencia y reformar la constitución presidencialista ucraniana.

En cambio, EEUU parece haber perdido la paciencia ante la falta de avances, ya que Nuland abogó por atraer a la ONU después de que la crisis encallara debido las discrepancias sobre el retorno a la Constitución promulgada durante la Revolución Naranja de 2004.

Las palabras de Nuland han causado un gran malestar en el seno de la UE, como han demostrado Merkel y el presidente de los Veintiocho, Roman Van Rompuy, al tacharlas de "totalmente inaceptables".

"Si alguien puede hacer un buen trabajo en ese sentido es la Unión Europea. Cuantos más mediadores, más complejo el problema", aseguró Rompuy.

Merkel intentó hoy tapar la herida abierta en las relaciones transatlánticas al afirmar que Washington y Bruselas persiguen los "mismos objetivos" en Ucrania.

"La mediación de la ONU no estaría fuera de lugar. La ONU no sólo debe intervenir en los conflictos en países del tercer mundo. Necesitamos mediadores internacionales", comentó hoy a Efe Gueorgui Chizhov, jefe del Centro de Tecnologías Políticas de Ucrania.

En su opinión, si Yanukóvich se siente fuerte debido a que cede la presión internacional, puede optar por reprimir las protestas, lo que desembocaría en un nuevo estallido de la violencia entre manifestantes y antidisturbios en Kiev.

El experto reconoce que el conflicto en Ucrania se encuentra en un atolladero, ya que Yanukóvich se niega a hacer nuevas concesiones a la oposición.

Paradójicamente, agrega, a Yanukóvich le vendría bien la reforma constitucional que propone la oposición, ya que, tiene casi imposible ganar unas elecciones presidenciales, "a no ser que las falsifique a nivel nacional".

"Si se reforma la Constitución, Yanukóvich podría seguir siendo el hombre fuerte del país al frente del Gobierno, ya que su partido sí puede ganar las elecciones parlamentarias", precisa.

En cuanto a la oposición, opina que sus tres líderes tienen delirios de grandeza y que lo mejor para ellos sería apoyar a Klitschkó como futuro presidente del país, ya que es el más carismático y no tiene un pasado del que rendir cuentas.

Yanukóvich reforzará sus posiciones siempre y cuando el presidente ruso, Vladímir Putin, le conceda finalmente el crédito de 15.000 millones de dólares, cuyo segundo tramo ha sido provisionalmente suspendido.

"Seguramente, ambos hablaron anoche en Sochi sobre el Gobierno. Yanukóvich habrá intentado convencer a Putin de que el Gobierno es el mismo, sólo ha cambio el primer ministro, y que puede transferir el dinero. De lo contrario, Ucrania entrará en suspensión de pagos", advierte Chizhov.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.