Xi Jinping viaja a Rusia para atender la inauguración de los Juegos de Sochi

El presidente chino, Xi Jinping, abandonó hoy Pekín rumbo a Rusia para atender la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi 2014 este viernes y mantener un encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin.

El viaje de Xi, que, según lo previsto, durará unos dos días, es el segundo que realiza al país vecino desde que fue nombrado oficialmente presidente de China el pasado marzo.

En su viaje, Xi va acompañado del consejero de Estado chino Yang Yiechi, así como de los miembros del Comité Central del Partido Comunista, Wang Huning y Li Zhanshu, según confirma hoy la agencia oficial Xinhua.

La asistencia de Xi a la inauguración de los juegos en la ciudad rusa de Sochi es vista como una muestra de apoyo de China hacia Rusia, después de que varios mandatarios occidentales, entre ellos, el presidente estadounidense Barack Obama o Alemania, Joachim Gauck, anunciaran que no asistirán al evento deportivo.

No obstante, el líder chino sí se encontrará en la inauguración con el primer ministro japonés y turco, Shinzo Abe y Recep Tayyip Erdogan, así como con el presidente de Ucrania, Viktor Yanukovych, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quienes han confirmado ya su asistencia.

Rusia ha sido muy criticada por la reciente aprobación de varias leyes contra la propaganda homosexual y la adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo que, según las minorías sexuales, restringen sus derechos fundamentales.

Ante las "bajas" en la inauguración, el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), el alemán Thomas Bach, criticó el "boicot" de algunos líderes extranjeros a los juegos ya que defendió que "los atletas deberían contar con el respaldo de los políticos", si bien rechazó que apoyara la polémica ley.

Bach aseguró que los Juegos de Sochi "estarán libres de discriminación", tras recibir garantías del país organizador.

Además, Putin ha dictaminado fuertes medidas de seguridad para disipar el miedo a que se repita lo ocurrido en diciembre, cuando 34 personas murieron en un atentado en Volgogrado, otra ciudad del sur de Rusia.

Hasta 37.000 efectivos de seguridad se desplazarán hasta Sochi durante los Juegos (7-23 de febrero), que, según distintos cálculos, serán los más caros de la historia, con un coste total de 50.000 millones de dólares, cifra cinco veces superior a la presupuestada inicialmente.