El Pentágono asegura que Rusia no señala a España por acoger el escudo

El despliegue de un primer destructor estadounidense en la base española de Rota (Cádiz) para el sistema de defensa balístico de la OTAN no es una afrenta a Rusia, país que según un alto responsable del Pentágono "ha decidido tener un problema" con un escudo antimisiles que no se despliega pensando en Moscú, sino en otras amenazas como Irán.

En entrevista con Efe, el subsecretario de Defensa adjunto de EEUU para Europa y la Alianza Atlántica (OTAN), James Townsend, destacó el importante paso que representa la llegada la próxima semana a Rota del destructor USS Donald Cook, con la última tecnología de misiles guiados y radares.

El despliegue de destructores con misiles guiados en Rota es la primera parte de una estrategia por fases, que modelaron el presidente estadounidense, Barack Obama, y el anterior secretario de Defensa estadounidense, León Panetta, para crear un paraguas defensivo sobre Europa, y que se completará con la instalación de misiles y radares en Polonia y Rumanía.

Rusia ha criticado estos despliegues, especialmente desde el regreso de Vladímir Putin al poder, y en diciembre amenazó con desplegar en el enclave europeo de Kaliningrado misiles nucleares tácticos Iskander.

Townsend dijo que Estados Unidos y los socios de la OTAN han intentado trabajar conjuntamente con Moscú para eliminar los recelos y hacer frente a amenazas conjuntas, algo que nunca se ha plasmado en avances concretos.

"Rusia ha elegido tener un problema con el programa antimisiles de la OTAN en general. No creo que estén apuntando ahora con un dedo acusador específicamente a España o a los destructores (en Rota)", explicó Townsend.

El Donald Cook es el primer navío de un total de cuatro que irán llegando hasta 2015 para establecerse permanentemente en Rota, donde no solo formarán parte del escudo antimisiles europeo, sino que participarán en misiones de seguridad marítima y respuesta temprana a crisis.

Townsend dijo que este despliegue, la primera piedra del escudo antimisiles europeo, está pensado "para responder a lo desconocido" y garantizar la seguridad en el Mediterráneo y Norte del África a largo plazo, algo "que España conoce muy bien y de lo que nos ha venido previniendo desde los 80".

El alto funcionario de Defensa estadounidense resaltó que en un entorno de recortes presupuestarios en gasto militar que afecta a todos los miembros de la Alianza es necesario cooperar para "dentro de nuestras posibilidades y con lo que puede aportar cada uno" estar preparados ante posibles amenazas.

El responsable del Pentágono recordó que el sistema antimisiles especialmente está pensado para amenazas provenientes de Oriente Medio, algo que aseguró demuestran las ambiciones armamentísticas y posiblemente nucleares de Irán.

"Irán demuestra que la amenaza misilística no es solo una teoría", aseguró Townsend, que reiteró un argumento que defendió el secretario de Defensa, Chuck Hagel, en la reciente Conferencia de Seguridad de Múnich.

Además, los destructores podrían movilizarse en caso de una eventual intervención militar en el Mediterráneo y serán un elemento esencial en entrenamientos y ejercicios conjuntos con España, uno de los pocos países de la OTAN con navíos integrados con el sistema antimisiles Aegis.

Estados Unidos, que aporta la parte esencial del sistema antimisiles europeo, ha comenzado a blindar una región compleja: con Rusia intentando mantener su influencia en Europa del Este, con Irán bajo presión para que no desarrolle su tecnología nuclear, Siria en plena guerra civil y un Norte de África inestable desde las revueltas de la "Primavera Árabe".

Especialmente este último hecho hizo que el Pentágono volviera a llamar a la puerta de sus aliados españoles y solicitara establecer una fuerza de medio millar de infantes de Marina en la base aérea de Morón (Sevilla), otro de los centros militares que Washington utiliza en territorio español desde la firma de los Pactos de Madrid de 1953.

Este destacamento se fijó la pasada primavera para responder a amenazas terroristas en el norte de África tras la muerte en septiembre de 2012 del embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros tres estadounidenses en un ataque armado, y se está barajando la posibilidad de extender la misión.

África se ha convertido en un foco estratégico para Estados Unidos desde la formación de un comando militar independiente para el continente en 2008 y especialmente por la presencia de grupos vinculados a Al Qaeda en el Sáhara y el Sahel.

Para estas misiones de inteligencia y contraterrorismo el Pentágono ha colaborado muy de cerca con Francia y en diferente grado con España.

"España es un socio muy importante para nosotros y para la OTAN. España no se sienta a esperar y se queda de brazos cruzados. Ha demostrado el liderazgo en la comunidad internacional durante siglos y quiere continuar ese rol", indicó Townsend.