Denuncian la persecución del principal canal opositor ruso por una encuesta

Defensores de derechos humanos han denunciado una persecución masiva del principal canal opositor ruso Dozhd a raíz de la publicación de una polémica encuesta sobre el sitio de Leningrado, uno de los episodios más negros de la Segunda Guerra Mundial, que costó la vida de más de un millón de personas.

El sondeo, colocado en la página web del canal, proponía responder a la pregunta de si "habría sido mejor si Leningrado (nombre de San Petersburgo en los tiempos de la URSS) hubiera sido entregada a los nazis para salvar a cientos de miles de personas" que murieron entre 1941 y 1944 por hambre y bombardeos.

La encuesta fue publicada en la víspera del 70 aniversario de la ruptura del trágico cerco de las tropas nazis, un tema muy sensible en la sociedad rusa, y causó indignación entre las autoridades y en distintos sectores sociales.

La Asamblea Legislativa de San Petersburgo propuso ayer estudiar la posibilidad de imponer sanciones contra el canal e incluso su cierre definitivo.

"Es un pretexto. Por fin llegó y se alegraron", aseguró a Efe Liudmila Alexéyeva, veterana defensora de los derechos humanos en la URSS y Rusia, quien agregó que "es horrorosa la situación".

"Tengo informes de que a la Asamblea de San Petersburgo le pasaron 'instrucciones desde arriba'", dijo.

Aunque catalogó de "normal" la pregunta de Dozhd, admitió que "hirió a muchos ciudadanos acostumbrados a otro enfoque", en alusión al apoyo que tradicionalmente manifiestan los rusos a las decisiones de las autoridades soviéticas en aquellas contiendas y, en particular, al lema de "Ni un paso atrás" ante el enemigo.

Mientras, el viceministro de Comunicaciones ruso, Alexéi Volin, llamó ayer a despedir a los autores de la encuesta, que calificó de "idiotez".

Los directivos del Dozhd lo rechazaron y explicaron que la cláusula "idiotez" no figura en el Código Laboral y que ya han tomado medidas para prevenir tales situaciones en el futuro.

Por su parte, el jefe de la Asociación de Televisión por Cable, Yuri Pripachkin, confesó que tiene "muchas ganas" de desconectar el canal de las redes por satélite y cable.

Por si fuera poco, uno de los mayores proveedores de internet y televisión digital ruso, Akado, anunció la ruptura del contrato con el canal, considerado por muchos como el único opositor al Kremlin.

"Últimamente, ha cambiado de manera considerable la política editorial del canal, lo que nos hizo dudar sobre si tiene sentido prolongar su licencia en nuestras redes", dijo el jefe de Akado, Víktor Koresh, citado por agencias locales.

El Defensor del Pueblo ruso, Vladímir Lukín, salió en defensa del canal: "De eso ni hablar. Es como matar elefantes con tirachinas", dijo.