Manifestantes y antidisturbios ponen en peligro la tregua en centro de Kiev

Manifestantes ucranianos y efectivos antidisturbios han puesto esta noche en peligro la tregua acordada el jueves entre Gobierno y oposición al reanudar los enfrentamientos en las inmediaciones del estadio del Dinamo Kiev.

Poco después de que el presidente ucraniano, Víktor Yanukóvich, accediera a la reestructuración del Gobierno y la revisión de las leyes "dictatoriales", los manifestantes vuelven a lanzar cócteles molotov y adoquines contra la policía.

Los manifestantes, que habían fortificado durante los últimos dos días con sacos de nieve las barricadas tras los autobuses calcinados, han creado una nueva cadena de fuego que alimentan con neumáticos para mantener a raya a los antidisturbios.

Ahora, menos de un millar de belicosos manifestantes se encuentran concentrados en la zona, a cuya espalda han instalado varias hogueras para soportar las bajísimas temperaturas que rondan los 15 grados bajo cero.

En respuesta, la policía ha reaccionado con el lanzamiento de granadas aturdidoras, chorros de agua para sofocar los incendios y grandes focos para deslumbrar a los manifestantes que osan acercarse a la vanguardia de la línea de frente del estadio.

Hasta ahora, ambas partes habían respetado religiosamente el cese de las hostilidades que abrió la puerta a la celebración de negociaciones entre los líderes opositores y Yanukóvich.

Mientras, se informó de que hace unas horas un policía fue asesinado de un disparo en la cabeza en Kiev cuanto regresaba a su domicilio.

Además, otro policía fue herido con arma blanca en el Euromaidán ("maidán", plaza en ucraniano), mientras otros dos agentes del orden han sido apresados por los guardias que se encargan de la seguridad en el campamento opositor.

El policía herido fue liberado y ya se encuentra hospitalizado, mientras se desconoce la suerte de sus dos colegas.

El dirigente opositor, Vitali Klitschkó, se reunió esta tarde con el comisario de Ampliación, Stephan Fülle, que llegó hoy a la capital ucraniana y que también tenía previsto reunirse con representantes del Gobierno.

"Acabamos de discutir las vías de solución pacífica de la crisis política en la que se encuentra sumida Ucrania. La situación es muy complicada. Hablamos del regreso a la Constitución de 2004 y de la convocatoria de elecciones anticipadas", aseguró Klitschkó.

El opositor subrayó la importancia de la liberación de los presos políticos, tras lo que él y Fülle acudieron al tribunal de Kiev que estudia los casos abiertos contra los manifestantes detenidos.

Yanukóvich anunció hoy que todos los detenidos en los disturbios, "que no hayan cometido delitos graves", serán amnistiados y puestos en libertad.

Aunque ya hay fecha para la sesión parlamentaria que abordará la reforma del Gobierno y la revisión de las controvertidas leyes (28 de enero), Klitschkó aseguró que las concesiones de Yanukóvich no son suficientes.

"Si hace dos meses el Maidán se hubiera dispersado con la dimisión del ministro del Interior, hace dos semanas se hubiera podido satisfacer a la gente con la renuncia del Gobierno. Ahora, la gente demanda la dimisión del presidente", dijo.