Rasmussen ve injustificado el despliegue de misiles rusos en Kaliningrado

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmusen, consideró hoy "injustificada" la decisión rusa de instalar misiles nucleares tácticos en la región de Kaliningrado como respuesta al escudo antimisiles aliado y aseguró que se trata de una medida contra un enemigo "artificial".

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmusen, consideró hoy "injustificada" la decisión rusa de instalar misiles nucleares tácticos en la región de Kaliningrado como respuesta al escudo antimisiles aliado y aseguró que se trata de una medida contra un enemigo "artificial".

"Nuestro sistema de defensa antimisiles es puramente defensivo", subrayó Rasmussen a su llegada a la reunión que mantendrá hoy con los líderes de la Unión Europea (UE).

El político danés insistió en que el escudo no está dirigido contra Rusia y consideró, por tanto, "injustificada" la decisión del Kremlin de desplegar misiles en respuesta.

"Además, es un despilfarro de recursos. Supone una inversión en armas ofensivas contra un enemigo artificial, porque no tenemos ningún tipo de intención de atacar a Rusia", aseguró.

El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró hoy que el futuro despliegue de misiles tipo Iskander en el enclave báltico de Kaliningrado es su respuesta al escudo antimisiles estadounidense sobre Europa.

No obstante, el líder del Kremlin desmintió las informaciones publicadas estos días por algunos medios rusos y extranjeros acerca de que los Iskander ya están en el enclave, limítrofe con dos países miembros de la OTAN, Polonia y Lituania.

"Que estén tranquilos. Todavía no hemos tomado esa decisión", aseguró Putin en la rueda de prensa anual ante más de 1.300 periodistas de todo el mundo.

Aún así, Putin recordó que ya hace tiempo que Rusia ha dejado claro que instalará misiles tácticos en Kalingrado si Washington continúa con el proyecto del escudo antimisiles en las fronteras del país.

El proyecto de la OTAN, liderado por EEUU, ha sido una fuente constante de desencuentros con Rusia en los últimos años, ante el temor de Moscú de que suponga una amenaza para su capacidad de disuasión.

Mientras, los aliados siempre han insistido en que la herramienta, que deberá estar totalmente operativa en los próximos años, está pensada para la amenaza que suponen países como Irán.