Bocca triunfa en Uruguay con sólida versión del audaz "Hamlet Ruso" de Eifman

En una de sus últimas funciones, la sólida versión del audaz y sensual "Ballet Ruso" de Boris Eifman por parte de la compañía nacional de danza uruguaya demostró hoy por qué se ha convertido en el segundo espectáculo más visto en la historia del grupo dirigido por el argentino Julio Bocca.

En una de sus últimas funciones, la sólida versión del audaz y sensual "Ballet Ruso" de Boris Eifman por parte de la compañía nacional de danza uruguaya demostró hoy por qué se ha convertido en el segundo espectáculo más visto en la historia del grupo dirigido por el argentino Julio Bocca.

En un Auditorio Nacional Adela Reta en el que casi no cabía una aguja, El Ballet Nacional del Sodre (BNS) celebró la antepenúltima de las catorce galas de esta pieza en su fulgurante estreno en Montevideo, uno de las apuestas más arriesgadas de Bocca desde que llegó al país para dirigir el cuerpo de baile hace más de tres años.

El calado de la historia, que traslada al atormentado personaje de Shakespeare al reinado de Catalina la Grande, pero también la cuidada escenografía y la sobria interpretación del ballet uruguayo justifican las aproximadamente 17.000 entradas vendidas para ver la obra en una sala con una capacidad máxima para 2.000 localidades.

Con un prólogo y dos actos, el montaje cuenta las desventuras del príncipe Pablo, atormentado por la figura de su madre Catalina y por la muerte de su padre el zar Pedro III a manos del amante de ella, en un trágico suceso que la hará regente.

En un recorrido casi onírico por el sufrido mundo de Pablo en el que lo sensual y lo lúgubre se intercalan constantemente, la plasticidad del ballet se acopla a la perfección con la música de Bethoven y Mahler que Eifman escogió para una pieza que no deja indiferente a ningún espectador.

El coreógrafo ruso, que inició su carrera en 1966 en el Conservatorio de San Petersburgo (entonces Leningrado), es considerado el único que ha sido capaz de cambiar la imagen de la danza en su país y logró llevar esta obra por primera vez al mítico Teatro Bolshoi de Moscú en 1997.

Según los expertos, Eifman ha desarrollado un estilo único en el que logra conjugar la elegancia del ballet clásico con el ímpetu de la danza moderna.

Bocca, que como bailarín perteneció al American Ballet, actuó en los mejores escenarios del planeta y se despidió en Buenos Aires ante varios cientos de miles de personas en un recordado espectáculo en la Avenida 9 de Julio, ha logrado levantar la compañía nacional de danza uruguay desde asumió su dirección en 2010.

Desde entonces el BNS ha logrado representar más de veinte obras, muchas de ellas versiones integrales de grandes ballets clásicos pero también obras contemporáneas.

En 2011 realizó por primera vez una gira internacional que incluyó varios escenarios en España e Italia, en 2012 actuó en Paraguay, Chile, Perú, Colombia, Venezuela y México, y este año se presentó en Brasil, Argentina, Omán y de nuevo en México.

En las dos primeras galas del "Hamlet Ruso" en Montevideo, el montaje tuvo como invitados especiales a la bailarina rusa Elena Kuzmina y al bielorruso Yuri Kavaliou, ambos exponentes de la Compañía Boris Eifman.

El cuadro de ballet de San Petersburgo se ha presentado en Alemania, Israel, Polonia, España, Austria, Suiza, Turquía, Italia, Holanda, Argentina, Inglaterra, Francia y Canadá, entre otros países.

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