La CE dice a Kiev que no va a pujar para lograr que firme acuerdo comercial

La Comisión Europea (CE) aseguró hoy que no va a entrar en una "puja" con el fin de persuadir a Ucrania para que firme el acuerdo de asociación y libre comercio negociado con la UE, después de que Kiev haya cifrado en 20.000 millones de euros la ayuda que el país necesitaría para dar el paso.

La Comisión Europea (CE) aseguró hoy que no va a entrar en una "puja" con el fin de persuadir a Ucrania para que firme el acuerdo de asociación y libre comercio negociado con la UE, después de que Kiev haya cifrado en 20.000 millones de euros la ayuda que el país necesitaría para dar el paso.

"Consideramos que la prosperidad y el futuro de Ucrania no pueden ser objeto de un concurso en el que la oferta más alta se lleva el premio", señaló preguntado al respecto el portavoz del Ejecutivo comunitario Olivier Bailly.

Bruselas, subrayó, no va a comentar sobre ninguna cifra, pues considera que el acuerdo "es bueno" para Ucrania y para su futuro.

La Comisión reaccionó así a las palabras del primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov, que hoy cifró en 20.000 millones de euros el volumen de ayudas o inversiones que necesitaría su país para firmar el acuerdo con la UE.

El comisario europeo de Política de Vecindad, Stefan Füle, ya calificó el martes de especulaciones sin fundamento las cifras que habían circulado previamente, que hacen referencia tanto a las reformas que debería llevar a cabo el país para adaptarse a los estándares europeos como a las posibles pérdidas en su relación económica con Rusia.

Anteriormente, Kiev había cifrado en 160.000 millones de dólares el monto necesario para homologar la industria ucraniana a la europea, sin contar con el coste que supondría la pérdida del mercado ruso.

Bruselas, mientras tanto, volvió a criticar hoy el uso de la fuerza contra los manifestantes proeuropeos en las calles de Kiev, donde está la jefa de la diplomacia comunitaria, Catherine Ashton.

Tras mantener el martes un encuentro de más de tres horas con el presidente Víktor Yanukóvich, Ashton volverá hoy a verse con él para tratar de avanzar en un diálogo político en el país que ponga fin a la crisis desatada tras la decisión del Gobierno de no firmar por ahora los acuerdos negociados con la UE.

Bruselas mantiene la puerta abierta al acercamiento con Ucrania, pero se ha criticado con dureza la gestión de las protestas por parte del Gobierno.

Según subrayó hoy Bailly, el futuro de Ucrania pasa por impulsar un "diálogo político" y por reconocer las "aspiraciones europeas" expresadas por una parte de la población.