La policía ucraniana acordona el edificio de la televisión en Kiev

La policía ucraniana acordonó hoy el edificio de la televisión de Kiev en previsión de que los manifestantes opositores intenten obstruir sus labores, como ya ocurre con el Gobierno, el Parlamento y la Administración Presidencial.

La policía ucraniana acordonó hoy el edificio de la televisión de Kiev en previsión de que los manifestantes opositores intenten obstruir sus labores, como ya ocurre con el Gobierno, el Parlamento y la Administración Presidencial.

La medida se propone "garantizar el orden público y prevenir posibles infracciones" después de que el viernes durante un mitin varios activistas opositores "expresaran su intención de bloquear las labores del centro de televisión de Kiev".

Los periodistas que trabajan en el edificio confirmaron que varios coches y autobuses de la policía están aparcados en las inmediaciones del centro de emisiones, según informa la agencia UNIAN.

Entre las fuerzas del orden desplegadas se encuentran los temidos efectivos antidisturbios o "Berkut" ataviados con chalecos antibalas.

Varios miles de personas se encuentran ahora en la Plaza de la Independencia de Kiev, conocida ya como Euromaidan (maidán es plaza en ucraniano), donde hoy pronunciará un discurso el expresidente de Georgia, Mijaíl Saakashvili.

Con vistas al domingo, la oposición espera que salgan a la calle más de un millón de personas para pedir la dimisión del presidente, Víctor Yanukóvich, y del Gobierno, y la convocatoria de elecciones presidenciales y parlamentarias anticipadas.

Anoche, el primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov, se mostró dispuesto a dialogar con la oposición, pero con la condición de que sus activistas desalojen el Ayuntamiento y la Casa de los Sindicatos, y dejen de bloquear el trabajo de las instituciones públicas.

"Estoy abierto al diálogo. Vamos a empezar el diálogo, pero que se vayan a sus casas: tienen familias, hijos, que se dediquen a sus asuntos. Seguramente, en algún lugar trabajarán. ¿Qué necesidad hay en estar allí tanto tiempo?", dijo.

Azárov aseguró que el Gobierno ha cumplido una de las condiciones de la oposición para entablar un diálogo que es abrir una investigación sobre el uso de la violencia para disolver las protestas opositoras del pasado fin de semana.

"Esto debe terminar y en esto me apoyaron todos los ministros de Exteriores con los que me reuní en la XX reunión del Consejo de Ministros de la OSCE. Todos insistieron en que esto no es normal, que no es la vía europea de desarrollo sobre la que tanto se habla en el Maidán", señaló.

El primer ministro aseguró que el Gobierno está dispuesto a pagar el viaje de vuelta a casa a los manifestantes que llegaron a Kiev procedentes de otras regiones y descartó represalias contra los estudiantes a su regreso a las universidades.

La Oficina para las Instituciones Democráticas y los Derechos Humanos de la OSCE criticó la víspera la prohibición judicial de celebrar protestas en el centro de Kiev hasta el próximo 7 de enero, pero consideró legítimo el llamamiento de las autoridades a desocupar los edificios públicos.