La UE insiste en que la puerta a Ucrania sigue abierta si cumple condiciones

La Unión Europea (UE) dejó hoy claro que mantiene sobre la mesa la oferta a Ucrania para firmar un acuerdo de asociación que estreche sus relaciones y facilite sus intercambios comerciales, siempre que Kiev se muestre dispuesto a ello y cumpla las condiciones del pacto, que permanecen invariables.

"Nuestra posición es absolutamente clara, los puntos de referencia no han cambiado y seguimos urgiendo a Ucrania a que los cumpla. La oferta sigue sobre la mesa, pero eso teniendo en cuenta que se cumplan los puntos de referencia", recalcó en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea (CE) Maja Kocijancic, la portavoz de la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton.

Hoy en una conversación telefónica con el mandatario ucraniano, Víktor Yanukóvich y ante la represión de las manifestaciones proeuropeas, el presidente de la CE, José Manuel Durao Barroso, pidió moderación y una solución dialogada con todas las partes políticas.

Yanukóvich respondió que investigará lo sucedido en las protestas, disueltas con dureza por parte de las autoridades.

Las manifestaciones se producen después de que la UE y los países exsoviéticos (Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Bielorrusia, Moldavia y Ucrania) con los que impulsó en 2009 la llamada Asociación Oriental para fortalecer los lazos políticos y económicos por otra vía que la adhesión al bloque comunitario celebraran el viernes una cumbre en la que Kiev rechazó firmar un acuerdo negociado con Bruselas.

Tres días más tarde de esa reunión en Vilna y tras la represión de las protestas proeuropeas en Kiev, la UE mantiene su mano tendida a Ucrania.

Hoy mismo Yanukóvich telefoneó a Durao Barroso para pedirle que reciba a una delegación de su país para seguir discutiendo aspectos del acuerdo de asociación, algo a lo que el político portugués se mostró favorable siempre y cuando no se reabra la negociación.

"Continuaremos nuestras conversaciones con los socios ucranianos teniendo en cuenta que debemos respetar las decisiones soberanas de Ucrania", indicó por su parte la portavoz de la CE, Pia Ahrenkilde.

No obstante, dejó claro que, "mientras tanto, hay preocupaciones sobre las manifestaciones y cómo fueron manejadas".

Durante el fin de semana Ashton y el comisario europeo para la Ampliación y Vecindad, Stefan Füle, condenaron en un comunicado conjunto el "excesivo uso de la fuerza" por parte de la policía ucraniana contra manifestantes europeístas.

"Saben bien que en este momento no es cuestión de firmar el acuerdo a la luz de los acontecimientos de los últimos días y semanas", señaló Ahrenkilde.

Al mismo tiempo, insistió en que la CE "está dispuesta a considerar la firma del acuerdo de asociación una vez que las autoridades ucranianas muestren la necesaria voluntad política para lograr un progreso político tangible y cumplan los puntos de referencia expuestos y que por supuesto siguen en pie".

La portavoz afirmó que la UE acudió a la cumbre de Vilna sabiendo que "Ucrania no estaba preparada para firmar el acuerdo".

"Por supuesto, tuvimos un diálogo cara a cara con la parte ucraniana. Se confirmó que las condiciones no eran las correctas para firmar el acuerdo", apuntó.

Al toque de atención de Ashton y Füle al líder ucraniano se unió hoy el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, quien le señaló que "no sólo está ignorando las aspiraciones de muchos de sus ciudadanos, sino que además los está aplastando con porras y gas lacrimógeno cuando sus esperanzas son expresadas con desesperación en las calles".

"Seguimos defendiendo principios básicos como la libertad de asamblea, de expresión, el derecho a tener unos medios de comunicación abiertos", insistió Kocijancic, a la vez que indicó: "También hemos dicho que las protestas tienen que ser pacíficas y que ambas partes (autoridades y manifestantes) deben mostrar contención. La violencia es completamente inaceptable".

Preguntada por la posibilidad de imponer sanciones a Kiev por la violencia contra manifestantes, aseguró que "no es algo que se discuta en estos momentos".

La portavoz de Ashton instó a todas las partes de la sociedad ucraniana a "resolver sus diferencias pacíficamente, a sentarse a discutir los asuntos pendientes para intentar llegar a una resolución mutuamente aceptable de sus diferencias".

Acerca del supuesto interés de Rusia en que Ucrania no firme un acuerdo de asociación y libre comercio con la Unión Europea y que permanezca bajo su ámbito de influencia, Ahrenkilde señaló: "No necesitamos luz verde porque es algo entre la UE y Ucrania, a la que consideramos un país soberano".

"Este es un acuerdo para algo, para la democracia, la prosperidad, la estabilidad, no es contra alguien", matizó.

Para el presidente de los socialistas en la Eurocámara, Hannes Swoboda, las manifestaciones en las calles de Kiev muestran que, "si hay que elegir entre Rusia y la UE, el pueblo ucraniano ha escogido a Europa".

"No veo ambivalencias. Es una propuesta, una oferta por nuestra parte, una posibilidad, y no algo que podamos forzar, es algo que podemos hacer cuando, por una parte, Ucrania esté preparada y, por otra, cumpla las condiciones para la firma, algo que va a seguir siendo un proyecto de la UE", zanjó Ahrenkilde.