El Bolshói elabora un acuerdo laboral colectivo para evitar nuevos conflictos

El Teatro Bolshói prepara un acuerdo laboral colectivo para poner fin a una serie de conflictos en su plantilla que ha sufrido durante los últimos años, anunció hoy su director, Vladímir Urin.

"Se trata de un gran trabajo que busca resolver temas cuestionables y requiere un compromiso de las partes", comentó Urin en declaraciones a medios locales.

Para el próximo 19 de diciembre estará formado ya un grupo de trabajo que debe presentar el borrador del acuerdo en un plazo de un mes.

La decisión fue anunciada la víspera de la sentencia que dictará el tribunal Meshanski de Moscú por el ataque con ácido contra el director del Ballet del Teatro Bolshói, Serguéi Filin.

El director artístico del ballet quedó prácticamente ciego a raíz del brutal ataque ocurrido en la noche del 17 enero, cuando un sicario, presuntamente contratado por el bailarín Pável Dmitrichenko, le arrojó ácido a la cara.

Mientras, el propio Filin fue recientemente criticado y acusado de "favoritismo" por Nikolái Tsiskaridze, famoso bailarín y coreógrafo, que abandonó recientemente el Bolshói tras expirar su contrato.

Tsiskaridze acusó a Filin de reemplazar a Dmitrichenko de malas maneras de varios espectáculos, pese a que, bajo su punto de vista, el bailarín tenía grandes cualidades y le esperaba una "brillante carrera".

Otra bailarina. la estadounidense Joy Annabelle Womack, acusó a mediados de noviembre a su administración de extorsión.

Womack, que formó parte del cuerpo del ballet del mítico teatro ruso, afirmó que quería hacer una carrera en solitario, a lo que le respondieron que eso no iba "a ser gratis".

La bailarina denunció además incumplimiento de su contrato por parte del Bolshói, que le habría quitado un 30 por ciento de sus honorarios en concepto de impuestos sin asignarle el número individual fiscal, tal y como establece la legislación laboral rusa.