El patriarca ortodoxo de Rusia, Kiril, acusó
hoy a las autoridades rusas de ignorar los problemas que causa la
excesiva inmigración, tras los mayores disturbios étnicos que ocurrieron
a mediados de este mes en el distrito Biryuliovo.
"La sordera
de las autoridades a las exigencias del pueblo, su negativa a buscar
soluciones conjuntas a la excesiva inmigración y la delincuencia
relacionada con ésta, así como un comportamiento a menudo agresivo de
los inmigrantes ponen la situación en el punto crítico", dijo el máximo
representante de la Iglesia Ortodoxa Rusa.
Subrayó que "si la
postura de la mayoría rusa sigue siendo ignorada, sólo ganarán los
destructores de Rusia, los provocadores de ambos lados que no dejan de
intentar enfrentar a las distintas etnias y religiones".
El
patriarca, considerado un gran partidario del Kremlin, advirtió del
peligro de que los rusos, "en primer lugar, los jóvenes, se aparten del
Estado, de las instituciones estatales, de la gestión de los negocios".
"Esto se puede convertir en un gran factor de desestabilización en un
futuro cercano, y poder en peligro los cimientos de nuestra
civilización", señaló.
Hace unas semanas, el jefe del
Departamento de Comunicación Social de la Iglesia ortodoxa rusa,
Vsiévolod Chaplin, hizo un llamamiento a apoyar la lucha contra la
inmigración ilegal y a legalizar la creación de destacamentos de
voluntarios para asistir a la policía.
Las autoridades de
Moscú han lanzado una fuerte ofensiva contra la inmigración ilegal
después de los disturbios Biryuliovo provocados por el asesinato de un
joven ruso cometido presuntamente por un ciudadano azerbaiyano, que ya
fue detenido.
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