Arranca el juicio por ataque con ácido contra director del ballet del Bolshói

El juicio por el ataque con ácido perpetrado contra el director del ballet del teatro Bolshói, Serguéi Filin, comenzó hoy en Moscú con el testimonio del bailarín, Pável Dmitrichenko, quien negó ser el autor intelectual del crimen.

El juicio por el ataque con ácido perpetrado contra el director del ballet del teatro Bolshói, Serguéi Filin, comenzó hoy en Moscú con el testimonio del bailarín, Pável Dmitrichenko, quien negó ser el autor intelectual del crimen.

"No reconozco mi culpa. Yo nunca pedí a (el atacante, Yuri) Zarutski que agrediera a Filin y le causara graves daños a su salud", dijo Dmitrichenko durante la vista celebrada en el Tribunal Meshanski de la capital rusa, citado por las agencias locales.

Dmitrichenko, al que la Fiscalía acusó hoy de ser el organizador del asalto a Filin, que como resultado estuvo a punto de quedarse ciego, también se negó a someterse al polígrafo para defender su inocencia.

"Yo no sentía hostilidad hacia Filin. Yo no me puse de acuerdo ni con Zarutski ni con (el conductor, Andréi) Lipatov para que Zarutski se aproximara a Filin y le echara ácido" en el rostro, dijo.

Mientras, el fiscal aseguró que los tres imputados conspiraron para asaltar en enero pasado a Filin, quien ha tenido que ser sometido a varias operaciones quirúrgicas en Alemania para recuperar parcialmente la vista.

Según la acusación, Dmitrichenko habría encargado el ataque contra Filin al considerar que el director de la compañía relegaba a un segundo plano a su esposa, la también bailarina del Bolshói Angelina Vorontsova.

Por su parte, Zarutski insistió hoy, al igual que en las audiencias preliminares, que él cometió el crimen en solitario y exculpó a los otros dos imputados en el caso.

Los tres acusados están en prisión preventiva, acusados de conspiración para causar un grave daño a la salud, por lo que se enfrentan a una pena de 12 años de cárcel.

Filin regresó a Moscú el pasado septiembre después de ser tratado más de medio año en el prestigioso hospital universitario de la ciudad alemana de Aachen.

"Me encuentro bien...Poco a poco voy avanzando. Puedo verles. El ojo izquierdo ha podido ser estabilizado... con él puedo ver lo que pasa en el escenario y volver al trabajo", señaló, aunque precisó que con el derecho apenas puede ver.

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