Chinos y rusos, protagonistas de un salón inmobiliario que abre con optimismo

Los clientes rusos y chinos son los grandes protagonistas del salón inmobiliario Barcelona Meeting Point (BMP), que ha arrancado hoy en el recinto ferial de Montjuïc con una dosis adicional de optimismo, tras conocerse que España ha dejado oficialmente atrás la recesión.

Los clientes rusos y chinos son los grandes protagonistas del salón inmobiliario Barcelona Meeting Point (BMP), que ha arrancado hoy en el recinto ferial de Montjuïc con una dosis adicional de optimismo, tras conocerse que España ha dejado oficialmente atrás la recesión.

Un total de 250 empresas y una treintena de fondos de inversión internacionales participan en la décimo séptima edición de esta feria, que ha logrado mantener su actividad, a pesar de que el sector inmobiliario ha sufrido con especial virulencia los efectos de la crisis.

Por eso, la noticia de que la economía española ha crecido un tímido 0,1 % en el tercer trimestre de 2013 ha sido recibida con gran satisfacción por parte de los organizadores del salón, que ven en este dato el inicio de una ansiada recuperación.

El acto de la inauguración oficial de BMP ha contado con la participación del presidente del salón, Enrique Lacalle; del secretario de Estado de Vivienda, Rafael Catalá; del delegado del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, Jordi Cornet, y del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, entre otras autoridades.

Catalá ha destacado que los datos hechos públicos hoy por el Banco de España apuntan a que el país empieza a atisbar "una nueva situación de estabilidad y crecimiento", mientras que Lacalle ha subrayado: "Todo son buenas noticias que alientan el camino de la esperanza para salir de este pozo".

Este año, el Meeting Point se ha fijado el objetivo de llegar a inversores rusos y chinos, dos mercados que tienen un gran poder adquisitivo y que muestran cada vez un mayor interés por el ladrillo español.

Los organizadores del salón confían, además, en que la modificación de la ley de extranjería, que permitirá que los ciudadanos de fuera de la Unión Europea puedan conseguir la residencia en España mediante la adquisición de una propiedad inmobiliaria de un valor igual o superior a 500.000 euros, se convierta en un aliciente adicional para captar inversiones chinas y rusas.

De hecho, en esta primera jornada inaugural se han podido ver numerosos clientes de origen chino recorriendo los diferentes expositores del Meeting Point, informándose de nuevas promociones de viviendas e interesándose especialmente por aquellas de un valor superior a los 500.000 euros.

El vicepresidente de la Asociación de Integración de Inmigración en España, Weidong Xie, ha explicado a Efe que el perfil del cliente chino es el de un empresario adinerado que tiene como objetivo trasladarse a España o, simplemente, invertir en ladrillo, ya que lo consideran un activo seguro.

Las zonas más demandadas son las grandes capitales como Barcelona y Madrid, "porque son más famosas", y las zonas costeras, aunque ha señalado que el norte de la península cada vez es más atractivo para sus clientes.

El cliente que más lujo y singularidad quiere es el que se interesa por las zonas del arco mediterráneo de la península, así como las islas Baleares, donde buscan casa amplias y ajardinadas.

No obstante, ha avisado de que para aprovechar este potencial de inversión las inmobiliarias españolas tienen que mejorar su comunicación, ya que ha sostenido que en muchas ocasiones "tienen prisa" y no entienden el modo de hacer negocios de la cultura china.

Los expositores presentes en el Barcelona Meeting Point han coincidido en resaltar que la posibilidad de obtener un permiso de residencia es el centro de las cuestiones que plantean los chinos al interesarse por un inmueble.

Coincidiendo con esta primera sesión inaugural del Barcelona Meeting Point, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, ha presidido la Cumbre de Fondos de Inversión Internacionales, junto a la Delegada del Gobierno en Cataluña, Llanos de Luna, en un acto en el que han participado unos 250 empresarios y grupos inversores.

De Guindos ha defendido las fortalezas y el potencial de la economía española y ha asegurado que la salida de la recesión es "algo más que un dato puntual", ya que supone "el primer paso" del proceso de recuperación de la economía del país.