La campaña para las presidenciales georgianas entra en la recta final

La campaña para las elecciones presidenciales que se celebrarán en Georgia el domingo próximo entra en la recta final con un claro favorito a la victoria: el ex viceprimer ministro Gueorgui Margvelashvili, el abanderado de la gobernante coalición "Sueño Georgiano".

La campaña para las elecciones presidenciales que se celebrarán en Georgia el domingo próximo entra en la recta final con un claro favorito a la victoria: el ex viceprimer ministro Gueorgui Margvelashvili, el abanderado de la gobernante coalición "Sueño Georgiano".

Todas las encuestas indican que Margvelashvili, un licenciado en filosofía de 44 años, ganará los comicios con mayoría absoluta, muy por delante de David Bakradze, el candidato del Movimiento Nacional Unido (MNU) que lidera el actual presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili.

En los comicios participa un número récord de candidatos: son 23 los aspirantes a la Presidencia.

Las elecciones del 27 de octubre marcarán la culminación de la transición del sistema político georgiano de uno presidencialista a uno presidencialista-parlamentario, que contará con un primer ministro de amplios poderes nombrado por el Parlamento.

Según esta reforma constitucional, aprobada en 2011, el nuevo jefe del Estado desempeñará funciones representativas, pero conservará el mando supremo de las fuerzas armadas y la facultad de decretar el estado de excepción y de disolver el Parlamento en caso de que éste no logre nombrar al primer ministro.

Los comicios, además, pondrán fin a la cohabitación en el poder, como la que vive Georgia desde octubre de 2012, cuando Sueño Georgiano liderado por el multimillonario Bidzina Ivanishvili, el actual primer ministro, derrotó en las parlamentarias al MNU de Saakashvili.

Para entonces ya había entrado en vigor la parte de la reforma constitucional referida a la formación del Gobierno, por lo que Saakashvili tuvo que resignarse a compartir la mayor parte de sus poderes con Ivanishvili, su acérrimo enemigo, en su último año de mandato.

Saakashvili ha declarado que una vez que deje la jefatura del Estado no abandonará la política, pero su futuro se antoja más que incierto, ya que se ve ensombrecido por posibles investigaciones judiciales.

En particular, éstas se refieren a su gestión antes y durante la guerra con Rusia de agosto de 2008, después de la cual Moscú reconoció las independencias de las regiones separatistas georgianas de Abjasia y Osetia del Sur.

Tampoco hay certidumbre sobre quién será el nuevo primer ministro, pues Ivanishvili ha declarado que no continuará al frente del Gobierno por considerar que ha cumplido su misión de encarrilar el país hacia un modelo democrático de desarrollo.

El magnate, de 57 años, con una fortuna personal que la revista "Forbes" calcula en unos 5.300 millones de dólares, ha anunciado que creará una organización no gubernamental para seguir participando en la vida del país.

El nombre del candidato a ocupar la jefatura del Gobierno será anunciado una semana después de la elección del presidente, pero los medios georgianos ya reducen a dos el número de aspirantes con posibilidades de acceder al cargo.

Se trata de los actuales titulares de las carteras de Interior, Irakli Garibashvili, y Economía, Gueorgui Kvirikashvili, ambos antiguos socios de negocios de Ivanishvili.

La coalición "Sueño Georgiano" llega a la cita de las urnas con logros importantes para el electorado como la reanudación de las exportaciones a Rusia, sometidas a embargo desde 2006, pese a que Tiflis y Moscú no han reanudado las relaciones diplomáticas rotas tras la guerra de agosto 2008.

Margvelashvili y sus correligionarios insisten en que los conflictos con Osetia del Sur y Abjasia deben ser resueltos por la vía pacífica y que la mejor manera de conseguirlo es construir una Georgia floreciente para que esas regiones quieran volver a ella.

En política exterior y materia de seguridad, los únicos referentes de "Sueño Georgiano" son la Unión Europea y la OTAN.

"Georgia no ve otras alternativas", dijo a Efe Tedó Zhaparidze, presidente del Comité de Asuntos Internacionales del Parlamento georgiano.

Según el diputado, del grupo parlamentario de "Sueño Georgiano", la UE le ofrece a Georgia "asociación, política de vecindad y perspectivas de integración, aunque sea a largo plazo".