Patriarca ruso Kiril cree que obispos ortodoxos secuestrados en Siria viven

El patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Kiril, dijo hoy que hay muchas posibilidades de que los dos obispos ortodoxos de Alepo secuestrados en Siria el pasado abril estén vivos.

El patriarca de la Iglesia Ortodoxa rusa, Kiril, dijo hoy que hay muchas posibilidades de que los dos obispos ortodoxos de Alepo secuestrados en Siria el pasado abril estén vivos.

"Existen testimonios indirectos acerca de que están vivos, y nosotros esperamos que sea así. Y hasta que no logremos que los liberen, no nos quedaremos tranquilos, seguiremos trabajando", señaló el patriarca, en un encuentro que mantuvo hoy con jerarcas cristianos de Siria.

Kiril recordó, según informaron las agencias rusas, que él mismo se dirigió a los presidentes de Rusia y EEUU, Vladímir Putin y Barack Obama, así como al primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, para que hagan lo posible por lograr la liberación de los dos obispos ortodoxos.

El obispo ortodoxo siríaco Yohanna Ibrahim y el griego ortodoxo Boulos Yaziji fueron secuestrados el pasado 22 de abril en la aldea de Kafr Dael, en la provincia de Alepo, en el norte de Siria, cuando regresaban de una mediación para conseguir la puesta en libertad de dos sacerdotes raptados, y su conductor fue asesinado.

Ningún grupo se atribuyó el secuestro, pero el Gobierno de Damasco apuntó que los secuestradores podrían ser islamistas chechenes, posibilidad que también mencionó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres.

Uno de los prelados secuestrados, el griego ortodoxo Boulos Yaziji, es hermano del patriarca greco-ortodoxo de Antioquía, Youhanna X, quien recientemente se reunió en el Vaticano con el Papa Francisco.

El patriarca ruso expresó su pesar por la situación en que se encuentra Siria, "un país que hace poco era pacífico y floreciente, y donde convivían en paz gentes de distintas religiones".

Y agradeció que sea precisamente de Rusia de donde proceden actualmente iniciativas para frenar el derramamiento de sangre, en referencia al plan para el desarme químico del régimen sirio, que lanzó el presidente ruso, Vladímir Putin.