Consejo D.Humanos rechaza acusaciones de piratería a activistas de Greenpeace

El presidente del Consejo de Derechos Humanos (CDH) adjunto al Kremlin, Mijaíl Fedótov, tachó hoy de infundadas las acusaciones de piratería presentadas contra los 30 activistas de Greenpeace que protestaron en el Ártico ruso.

El presidente del Consejo de Derechos Humanos (CDH) adjunto al Kremlin, Mijaíl Fedótov, tachó hoy de infundadas las acusaciones de piratería presentadas contra los 30 activistas de Greenpeace que protestaron en el Ártico ruso.

"Los acusan de piratería. Considero que para ello no existe ni el más mínimo fundamento", afirmó Fedótov a la agencia Interfax.

La Justicia rusa presentó hoy cargos de piratería, delito que se castiga con 15 años de cárcel en Rusia, contra otros cuatro tripulantes del rompehielos "Arctic Sunrise" de Greenpeace, con lo que ya son 18 los formalmente acusados.

Entre ellos figura un cocinero de origen ucraniano que, según Kiev, no es un activista de la organización ecológica, por lo que demanda su inmediata liberación.

Greenpeace interpuso hoy un recurso contra la detención preventiva por dos meses de todos los tripulantes del buque, apresado por guardacostas rusos el 19 de septiembre en el mar de Bárents (Ártico).

El tribunal Léninski de la ciudad portuaria de Múrmansk los acusa de haber cometido piratería al intentar encadenarse a la plataforma petrolífera "Prirazlómnaya" del gigante energético ruso Gazprom.

Los tripulantes proceden de Rusia, EEUU, Argentina, Reino Unido, Canadá, Italia, Ucrania, Nueva Zelanda, Holanda, Dinamarca, Australia, Brasil, República Checa, Polonia, Turquía, Finlandia, Suecia y Francia.

En relación a este caso, el primer ministro ruso, Dmitri Medvédiev, ha llamado a endurecer los castigos por las acciones ilegales en las infraestructuras energéticas, independientemente de los "altos ideales" que guíen a los infractores.

Por su parte, Gazprom aseguró hoy que la compañía está dispuesta a entablar un diálogo con Greenpeace, que aboga por prohibir la explotación de los recursos energéticos del Ártico, que acoge una cuarta parte de las reservas mundiales de petróleo y gas, y grandes yacimientos de metales y carbón.

El consorcio también informó de que la acción de protesta de Greenpeace no impedirá que las labores de extracción en la plataforma flotante comiencen a finales de este año.

El gigante energético ruso, que explota gas y petróleo, espera convertirse gracias a este yacimiento en la primera compañía que comercializa crudo extraído del Ártico.