El Papa Francisco expresa preocupación por sacerdote detenido en Bielorrusia

El Papa Francisco ha expresado su preocupación por el sacerdote católico Vladislav Lazar, detenido en julio por los servicios secretos bielorrusos, según señala la página web de la Iglesia Católica de ese país ex soviético.

El Papa Francisco ha expresado su preocupación por el sacerdote católico Vladislav Lazar, detenido en julio por los servicios secretos bielorrusos, según señala la página web de la Iglesia Católica de ese país ex soviético.

"El Papa Francisco recibió al nuncio apostólico en Bielorrusia, el arzobispo Claudio Gugerotti, quien le informó de la situación del sacerdote detenido, por lo que le expresó su preocupación y le pidió que le mantenga al tanto de futuros acontecimientos", afirma la página web.

El Papa también "expresó a todos los católicos de Bielorrusia su especial empatía y su afecto paternal en esta delicada situación", agregó la nota.

En la reunión, de 40 minutos, Francisco se interesó por la vida y las perspectivas futuras de Bielorrusia.

El religioso Vladislav Lazar está acusado de alta traición, según informó recientemente la agencia Interfax.

De acuerdo a la web de la Iglesia Católica, el sacerdote fue detenido por el KGB bielorruso y está encarcelado en Minsk, la capital del país, por haber, presuntamente, entregado dinero y objetos valiosos a una persona acusada de espionaje.

Según varios diarios digitales bielorrusos Lazar, que ejercía el sacerdocio en la localidad de Borísov, no lejos de la capital, fue detenido a principios de julio y fue internado en una prisión preventiva del KGB.

Por las mismas fechas, el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, vinculó a representantes de la Iglesia Católica local con un caso de espionaje.

"Hace poco detuvimos a uno de los traidores que trabajaba en los servicios secretos y que se relacionaba con estados extranjeros a través de representantes de la Iglesia Católica", dijo Lukashenko a la prensa local.

Lazar, ciudadano bielorruso, estudió en Polonia, país católico al que Lukashenko acusó de instigar los disturbios postelectorales protagonizados por la oposición democrática a finales de 2010.

En Bielorrusia la mayoría de la población profesa la religión ortodoxa, aunque existe una importante minoría católica de origen polaco.