Rusia amenaza con cancelar entrada libre a diplomáticos japoneses a Kuriles

Rusia amenazó hoy a Japón con cancelar la entrada sin visados para sus diplomáticos al archipiélago de las Kuriles después de que un ministro nipón declarara en público que es necesario "devolver las islas" anexionadas por Moscú en 1946 y cuya soberanía reclama Tokio desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Rusia amenazó hoy a Japón con cancelar la entrada sin visados para sus diplomáticos al archipiélago de las Kuriles después de que un ministro nipón declarara en público que es necesario "devolver las islas" anexionadas por Moscú en 1946 y cuya soberanía reclama Tokio desde el fin de la Segunda Guerra Mundial.

"Si existen algunas causas por las que políticos japoneses no pueden evitar hacer declaraciones públicas sobre las islas tras visitar el territorio ruso, nos reservamos el derecho de limitar su participación en esos viajes", reza un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso publicado en su página web.

Moscú salió así al paso de las declaraciones del titular de los Asuntos de Okinawa y el Norte de Japón, Itita Yamamoto, quien dijo el lunes en rueda de prensa tras su visita a las Kuriles que "de nuevo me he reforzado en la opinión de que es necesario devolver (a Japón) sus territorios (del Norte)".

La cancillería rusa apuntó que aquella visita fue realizada sin que se le hubiera exigido visado al diplomático nipón ni a sus acompañantes, en el marco de un programa de intercambios en base a acuerdos intergubernamentales.

"Los viajes sin visados a las Kuriles son actos humanitarios que permiten a los ciudadanos japoneses (...) visitar las tumbas de sus antepasados", explicó la nota.

Añadió que "dicho formato de intercambios busca reforzar la confianza mutua y entendimiento entre los dos pueblos".

Sin embargo, las declaraciones políticas sobre un tema "tan sensible" como es el tratado de paz, que ambos países aún no han firmado desde el fin de la Segunda Guerra Mundial precisamente por la desavenencia por el control del archipiélago, son "inoportunas y contradicen los acuerdos" bilaterales.

Los acuerdos, explicó Moscú, buscan "mantener un clima tranquilo en torno al tema" del territorio reclamado por Tokio.

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, se reunieron el pasado 5 de septiembre para abordar el contencioso de las islas Kuriles y la firma del tratado de paz.

Ambos mandatarios acordaron que los ministros de Exteriores y Defensa de Rusia visitarán Japón el 1 y 2 de noviembre para celebrar consultas en el formato 2+2, una iniciativa del primer ministro nipón.

Rusia siempre ha abogado por firmar el tratado de paz pendiente antes de abordar el contencioso territorial de las cuatro islas Kuriles, bajo control soviético y luego ruso desde el 2 de febrero de 1946.

Mientras, Japón considera que las Kuriles meridionales o Territorios del Norte (Kunashiri, Etorofu, Shikotan y Habomai) para los japoneses "son parte ancestral e inalienable" de su territorio y vincula la solución de este problema a la firma del tratado de paz.

Moscú sostiene que las cuatro islas quedaron bajo la soberanía de la Unión Soviética como resultado de la II Guerra Mundial y conforme al derecho internacional.

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