Piden a la UE que defienda derechos humanos ante presidente de Kirguizistán

La organización Human Rights Watch (HRW) pidió hoy a los líderes de la Unión Europea (UE) que muestren "con fuerza" su preocupación por los abusos a los derechos humanos en Kirguizistán durante la reunión programada para el próximo martes con el presidente del país, Almazbek Atambáev.

La organización Human Rights Watch (HRW) pidió hoy a los líderes de la Unión Europea (UE) que muestren "con fuerza" su preocupación por los abusos a los derechos humanos en Kirguizistán durante la reunión programada para el próximo martes con el presidente del país, Almazbek Atambáev.

El presidente kirguís se reunirá en Bruselas con la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, y con los presidentes del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy; de la Comisión Europea (CE); José Manuel Durao Barroso; y del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

HRW y la organización Front Line Defenders esperan que los líderes de la UE traten en concreto la vulneración de la libertad de expresión y reunión en el país asiático.

Estos colectivos manifestaron su preocupación por la aprobación de una nueva ley que reduciría las capacidades de trabajo de las ONG en Kirguizistán y pidieron a Bruselas que reclame la inmediata liberación del periodista Azimjon Askarov, condenado a cadena perpetua, informaron en un comunicado.

"La UE debe presionar a Atambáev, de una vez por todas, para reclamar a las autoridades reabrir el caso, dejar a un lado la ideología e investigar las denuncias de tortura de Askarov", señaló la investigadora de HRW para Asia Central Mihra Rittman.

El periodista, que fue condenado en un juicio que varias organizaciones han tachado de ideológico, ha denunciado en repetidas ocasiones haber sido víctima de tortura y su caso se ha convertido en símbolo mundial de lucha por la libertad de expresión, llegando a recibir, en 2012, el Premio Internacional Libertad de Prensa.

Por otro lado, las organizaciones han denunciado la aprobación de una nueva ley que, según estos colectivos, reduciría la capacidad de acción de las ONG de derechos humanos.

La norma, adoptada el pasado 6 de septiembre y apodada "ley de agentes extranjeros" por sus similitudes con la ley rusa del mismo nombre, exigirá a los colectivos que reciben fondos de otro Estado y estén supuestamente implicados en "actividades políticas" a registrarse como "agente extranjero", informó HRW.

"Los líderes de la UE deben incitar al presidente Atambáev a hablar claro en contra de iniciativas legislativas discriminatorias que pueden socavar gravemente la libertad de asociación en Kirguizistán", señaló la directora de Front Line Defenders, Mary Lawlor.

Lawlor defendió, además, la importancia de este diálogo, indicando que "el presidente Atambáev necesita escuchar, alto y claro, que la ley de 'agentes extranjeros' no tiene absolutamente ningún lugar en Kirguizistán"