Gazprom construirá gasoducto en Macedonia en estrategia expansión balcánica

El gigante energético ruso Gazprom tenderá un gasoducto en Macedonia dentro de su estrategia de expandir en los Balcanes su gasoducto South Stream, visto como una proyecto en competencia con otros apoyados por la Unión Europea.

El gigante energético ruso Gazprom tenderá un gasoducto en Macedonia dentro de su estrategia de expandir en los Balcanes su gasoducto South Stream, visto como una proyecto en competencia con otros apoyados por la Unión Europea.

El presidente de la compañía de gas rusa, Alexéi Miller, se reunió hoy con el primer ministro de la antigua república yugoslava de Macedonia, Nikola Gruevski, en Skopje para tratar la construcción de dicho gasoducto.

Ambas partes anunciaron que se formará una compañía de capital mixto para llevar a cabo el proyecto, y Gruevski aseguró que "muy pronto" Skopje firmará un acuerdo con la empresa de ingeniería rusa Stroytransgaz, que construirá la tubería.

El pasado julio en Moscú, Rusia y Macedonia acordaron que un ramal del South Stream entrará en el país balcánico bien a través de Serbia o de Bulgaria.

Según indicó hoy el Gobierno de Skopje, el nuevo ramal de South Stream en su país "incrementará el consumo de gas natural en Macedonia", y el presidente de Gazprom se mostró interesado en llevar a cabo otros proyectos en el país balcánico en el futuro.

El proyecto de South Stream, en el que participan la rusa Gazprom (50 %), la italiana Eni (20 %), la francesa EDF (15 %) y la alemana Wintershall (15 %), comenzó a construirse en 2012 y debería estar operativo en 2015.

El trazado del proyecto conectará la costa rusa del mar Negro con Bulgaria a través de aguas turcas, y desde allí partirá un ramal norte que, a través de Serbia, Hungría y Eslovenia, llegará a Austria.

South Stream fue la respuesta rusa al proyecto Nabucco, un gasoducto apoyado por la Comisión Europea para reducir la dependencia de los Estados de la UE de las fuentes energéticas controladas por Moscú.

Sin embargo, la tardanza en llevar a cabo el proyecto Nabucco y la alianza de Gazprom con otras empresas europeas, en especial la italiana Eni, así como la sintonía en temas energéticos entre Rusia y Alemania o Bulgaria, han relegado la tubería paneuropea a un segundo plano.

La puntilla final llegó durante este verano cuando el consorcio multinacional que explota el campo gasístico caspio de Shah Deniz II en Azerbaiyán eligió para trasladar gas a Europa no a Nabucco sino al proyecto TAP, una tubería que enlazará la frontera greco-turca con Albania y, a través del mar Adriático, con Italia.

El TAP es una vía que, aunque supondrá cierta competencia al South Stream, es preferida por Rusia dado que tiene un trazado más al sur y no atraviesa países del Este de Europa que son potenciales clientes de Gazprom.