Rusia envía buque a costa siria al refutar pruebas sobre uso armas químicas

Rusia anunció hoy el envío de un buque de guerra a las costas de Siria para recabar información sobre el conflicto, mientras refutaba las pruebas presentadas por EEUU sobre el supuesto uso de armas químicas por el régimen de Bachar al Asad.

Rusia anunció hoy el envío de un buque de guerra a las costas de Siria para recabar información sobre el conflicto, mientras refutaba las pruebas presentadas por EEUU sobre el supuesto uso de armas químicas por el régimen de Bachar al Asad.

"El domingo por la noche, (el buque de reconocimiento) "Priazóvie" salió hacia su destino en el Mediterráneo oriental. La tripulación del navío debe cumplir una misión relacionada directamente con su función: recoger información operativa en la zona de la escalada del conflicto", informó hoy una fuente diplomático-militar rusa a la agencia Interfax.

El buque no se sumará a la flotilla de la Armada rusa que opera de forma permanente en el Mediterráneo desde junio pasado, sino que cumplirá una misión ordenada directamente por el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de este país.

"Tenemos intención de obtener la máxima información posible por el interés de la seguridad nacional de Rusia, analizar minuciosamente las tácticas de los participantes en el posible conflicto y sacar conclusiones de cara al futuro", explicaron en el Estado Mayor.

Siria, principal aliado de Moscú en Oriente Medio desde tiempos de la Unión Soviética, acoge actualmente en el puerto de Tartus la única base militar rusa en el extranjero.

Por otra parte, el ministro de Asuntos exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó hoy que las pruebas que ha presentado EEUU sobre el supuesto uso de armas químicas por las tropas gubernamentales sirias no son nada convincentes.

"Sí, nos mostraron unos informes que no contenían nada concreto: ni coordenadas geográficas ni nombres ni pruebas de que las muestras fueron recogidas por profesionales. Tampoco nos convence lo más mínimo lo que nos mostraron antes nuestros socios estadounidenses, británicos y franceses", reiteró.

Lavrov indicó que cuando Moscú pide detalles concretos "ellos responden que todo esto es secreto" y, por tanto, no los pueden entregar.

La víspera, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, afirmó que su país tiene pruebas de que el régimen sirio usó gas sarín en el supuesto ataque con armas químicas en la periferia de Damasco del pasado 21 de agosto.

Además, Lavrov advirtió que un ataque contra Siria aplazaría casi indefinidamente la celebración de una nueva conferencia de paz en Ginebra sobre el conflicto en el país árabe.

"Si, lamentablemente para todos nosotros, la acción (militar) anunciada por el presidente de EEUU se produce (...), ésta aplazaría por mucho tiempo, si no para siempre, las perspectivas de celebración de ese foro (la conferencia de Ginebra-2)", aseguró en rueda de prensa.

Lavrov destacó que cuanto más tarden las potencias occidentales en convencer a la oposición siria de que participe en una conferencia de paz, "más víctimas veremos, en particular entre la población civil".

En un intento de acallar los estruendosos tambores de guerra en EEUU, el presidente ruso, Vladímir Putin, apoyó hoy el envío de una delegación parlamentaria de este país a Estados Unidos para hablar con sus colegas del Congreso norteamericano sobre el conflicto en Siria.

"La iniciativa es muy oportuna y acertada. Efectivamente, para entenderse mejor no hay otro camino que abrir un diálogo directo con argumentos y exponiendo posturas", dijo.

El jefe del Kremlin se mostró convencido de que los congresistas norteamericanos comprenderán mejor en qué se basa la postura de Moscú en relación con el conflicto en Siria al escuchar en persona los argumentos de sus colegas rusos.

"Sobra decir que nosotros también escucharemos a nuestros socios estadounidenses", dijo el líder ruso, quien agregó que hablará al respecto con el titular de Exteriores.

A su vez, la presidenta del Senado, Valentina Matviyenko, aseguró que las dos cámaras del Parlamento ruso organizarán el viaje a EEUU "en los próximos días, ya que el Congreso (de EEUU) comienza a trabajar el 9 de septiembre".

"Esperemos que nuestros colegas del Congreso estadounidense acepten de buen grado nuestra iniciativa. Confiamos en que el Congreso asuma una postura equilibrada y no apoye las propuestas para una posible provocación contra Siria", dijo.

La Casa Blanca ha enviado al Congreso un proyecto de resolución para autorizar el uso de la fuerza contra Siria después de que el presidente de EEUU, Barack Obama, anunciara que buscará el respaldo del Legislativo para llevar a cabo una acción militar en ese país.

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.