Rusia condiciona la negociación de suministro de sistemas antimisiles a Irán

El viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogózin, declaró hoy que Rusia no descarta negociar suministros de sistemas antimisiles similares a los S-300 a Irán, pero a condición de que Teherán retire la demanda interpuesta contra Moscú por la cancelación en 2010 del contrato para la compra de estos equipos.

El viceprimer ministro ruso, Dmitri Rogózin, declaró hoy que Rusia no descarta negociar suministros de sistemas antimisiles similares a los S-300 a Irán, pero a condición de que Teherán retire la demanda interpuesta contra Moscú por la cancelación en 2010 del contrato para la compra de estos equipos.

"Todas las conversaciones son posibles en caso de que se paralicen las demandas interpuestas contra Rusia", dijo a los periodistas el también presidente de la Comisión estatal de control de exportaciones, citado por la agencia Interfax.

Teherán interpuso una querella ante el Tribunal de Arbitraje de Ginebra por 4.000 millones de dólares después de que el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev, cancelara hace tres años el contrato para el suministro de los S-300 en aplicación de una resolución sancionadora de la ONU que restringe el suministro de armas convencionales a Irán.

En este sentido, Rogozin precisó que la cooperación técnico-militar entre Rusia e Irán estará siempre limitada por las sanciones internacionales, que en la actualidad prohíben suministrar a ese país misiles y sistemas antimisiles, tanques, navíos, aviones y helicópteros de combate.

"Rusia cumple a rajatabla las normas establecidas por el derecho internacional, entre ellas la lista que restringe el suministro de armas a diversos países, entre los que está la República Islámica de Irán", apuntó el viceprimer ministro ruso.

Al mismo tiempo, Rogozin recalcó que Irán es un país vecino para Rusia, con el que espera reforzar aún más la cooperación.

Según el contrato firmado en 2007, Rusia debía haber suministrado a Irán al menos cinco baterías de sistemas móviles de defensa aérea S-300, destinados al transporte y lanzamiento de misiles para interceptar en al aire objetivos como helicópteros, aviones de combate, aviones de vigilancia y diferentes proyectiles y cohetes.

Los S-300 son considerados mucho más potentes que los también sistemas antiaéreos Tor M-1, que Irán compró a Rusia por casi mil millones de dólares en 2005, contrato que Israel describió como una "puñalada en la espalda"