Rusia reanudará en septiembre los lanzamientos de cohetes espaciales "Rokot"

Rusia lanzará por primera vez en más de dos años un cohete portador "Rokot" el próximo mes de septiembre, después de corregir todos los fallos detectados en los bloques aceleradores Briz-KM que se usan en el lanzamiento de estos aparatos, anunció hoy la agencia espacial rusa Roskosmos.

Rusia lanzará por primera vez en más de dos años un cohete portador "Rokot" el próximo mes de septiembre, después de corregir todos los fallos detectados en los bloques aceleradores Briz-KM que se usan en el lanzamiento de estos aparatos, anunció hoy la agencia espacial rusa Roskosmos.

El jefe de la agencia, Vladímir Popovkin, explicó que el cohete portará los satélites de comunicación "Gonets".

En febrero de 2011, Rusia perdió un satélite militar geodésico por un fallo en el bloque acelerador (la última etapa del cohete) del Rokot, que dejó en una órbita errónea el aparato espacial.

En diciembre del año pasado, las Fuerzas Aeroespaciales del Ejercito ruso aplazaron el lanzamiento del cohete Rokot tras localizar un nuevo fallo técnico en el Briz-KM.

Abrumado por los graves fallos que no ha dejado de sufrir la industria espacial rusa en los últimos dos años -nueve accidentes desde el verano de 2011- el Gobierno se ha decantado por la reestructuración integral de todo el sector después del último revés del pasado 2 de julio, cuando un cohete portador Protón-M estalló un segundo después de despegar.

Rusia perdió entonces tres satélites Glonass-M del sistema de posicionamiento ruso GLONASS (análogo al GPS estadounidense) y no fue la primera vez, ya que otros tres cayeron al mar en diciembre de 2010 debido a un fallo en el bloque acelerador.

En agosto de 2011, un carguero ruso Progress, que portaba carga vital para la EEI, se estrelló después del despegue, en lo que supuso el primer accidente de ese tipo de nave en más de treinta años.

A esto se suma la pérdida de varios satélites y el fracaso en noviembre del año pasado del lanzamiento de la estación marciana Fobos-Grunt, que supuso un duro revés para los planes rusos de exploración interplanetaria.

También a finales del año pasado las autoridades rusas anunciaron la apertura de un proceso penal por el presunto robo de 6.500 millones de rublos (unos 160 millones de euros) durante el desarrollo técnico del sistema GLONASS.