Más de un millón de fieles veneraron la cruz de San Andrés en 23 días

Más de un millón de personas veneraron la cruz en la que, según la tradición, fue crucificado el apóstol San Andrés en los 23 días que ha estado expuesta en Rusia, Ucrania y Bielorrusia, según informaron hoy los organizadores del viaje de la reliquia desde Grecia.

Más de un millón de personas veneraron la cruz en la que, según la tradición, fue crucificado el apóstol San Andrés en los 23 días que ha estado expuesta en Rusia, Ucrania y Bielorrusia, según informaron hoy los organizadores del viaje de la reliquia desde Grecia.

La cruz salió el 11 de julio de Patras, en la península griega del Peloponeso, donde se conserva habitualmente, hacia San Petersburgo, donde al día siguiente el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa (IOR), Kiril, inauguró los actos de la conmemoración del 1.025 aniversario de la cristianización de Rusia.

Después, la cruz fue expuesta en las ciudades rusas de Odintsovo, Dmítrov y Moscú -en la capital rusa se formaron colas kilométricas frente a la Catedral de Cristo Salvador- para luego viajar a Kiev y Minsk, las capitales respectivas de Ucrania y Bielorrusia.

"Desde el 11 de julio hasta el 2 de agosto...ante la cruz del apóstol San Andrés se arrodillaron más de un millón de personas, y en cada ciudad, dependiendo del número de días que estuvo, el tiempo de espera en la cola osciló entre 30 minutos y 9 horas", señaló el Fondo de San Andrés, organizador de los actos, a la agencia RIA Nóvosti.

En algunos casos, los templos permanecieron abiertos día y noche para permitir la entrada a todos los que lo desearon venerar la reliquia.

Según reza la tradición, el primer apóstol llamado por Jesús fue crucificado en la ciudad griega de Patrás en el siglo I de la era cristiana en una cruz.

El apóstol, que era hermano de San Pedro, peregrinó hasta las tierras bañadas por el mar Negro, en lo que es actualmente Ucrania, con el fin de predicar la nueva fe.

En 2011, similares colas de cerca de un millón de personas se formaron para venerar un cinturón tejido según la leyenda cristiana ortodoxa por la Virgen María y al que se atribuyen efectos milagrosos para la salud