Bielorrusia y China acuerdan cooperación espacial, nuclear y militar

Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, presidieron hoy en Pekín la firma de varios acuerdos bilaterales, entre ellos uno para aumentar la colaboración en materia espacial y militar, así como un préstamo chino para el desarrollo de energía nuclear en el país europeo.

Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Bielorrusia, Alexandr Lukashenko, presidieron hoy en Pekín la firma de varios acuerdos bilaterales, entre ellos uno para aumentar la colaboración en materia espacial y militar, así como un préstamo chino para el desarrollo de energía nuclear en el país europeo.

También se firmó el acuerdo que abre el camino para la apertura en Bielorrusia de una fábrica de la marca de automóviles china Geely, con capacidad para construir 120.000 vehículos anuales.

Otros acuerdos suscritos hoy por ambas partes, detallados por la agencia oficial bielorrusa Belta, dieron luz verde a la construcción en el Hospital Central de Minsk de instalaciones con financiación china, así como a la creación de parques industriales con capital mixto en ambos países.

Aunque no se dieron cifras oficiales, la prensa oficial bielorrusa calculó en vísperas del viaje que éstos alcanzarían un monto de alrededor de 1.500 millones de dólares.

Tras el encuentro de los dos presidentes, mantenido en el Gran Palacio del Pueblo y que duró una hora más de lo inicialmente previsto, los mandatarios también rubricaron un comunicado conjunto en el que condenaron "la interferencia en asuntos internos de un Estado usando la excusa de los derechos humanos".

Los dos líderes coincidieron en señalar que ambos países han establecido ya una "alianza estratégica", tras 21 años de relaciones diplomáticas,

La visita y los sustanciosos acuerdos confirman la creciente influencia china en Bielorrusia, país gobernado por Lukashenko desde hace dos décadas y que tiene a Pekín como uno de sus principales aliados económicos y políticos.

Lukashenko, acusado de presidir un régimen dictatorial por la oposición y grupos de derechos humanos, ha viajado a China en siete ocasiones, y Xi Jinping visitó Bielorrusia en 2010 cuando era vicepresidente chino.