Guerrilla caucasiana amenaza con atentar contra los Juegos Olímpicos de Sochi

El líder de la guerrilla caucasiana, el chechén Doku Umárov, pidió hoy el boicot de los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi en 2014, que tachó de "bailes satánicos sobre los huesos de nuestros antepasados".

Umárov, líder de la guerrilla desde 2006 y que ha sido dado por muerto en numerosas ocasiones, compareció por vez primera en varios meses con su habitual aspecto barbudo y vestimenta de camuflaje.

"Llamo a cada muyahidín, tanto en (las repúblicas de) Tatarstán y Bashkiria, como en todo el territorio del Cáucaso a hacer uso de la mayor fuerza posible en el camino de Alá para abortar esos bailes satánicos sobre los huesos de nuestros antepasados", dijo.

Umárov adelantó que a partir de ahora se levanta la "pacificadora" moratoria a las operaciones terroristas fuera del Cáucaso, ya que las autoridades se lo tomaron como un "signo de debilidad" y "no como un acto de buena voluntad".

"Los infieles han reforzado la persecución de los musulmanes pacíficos y ha crecido el número de muertos entre la población civil", subrayó, y calificó de "bárbaras" las acciones de las fuerzas federales rusas en el Cáucaso.

En febrero de 2012 el guerrillero chechén llamó a evitar los ataques contra objetivos no militares en Rusia y limitar los ataques contra los civiles.

"Conociendo nuestras leyes, celebrarán unos juegos satánicos. Debemos demostrar a los inquilinos del Kremlin, no al pueblo, que nuestra bondad no es sinónimo de debilidad", añadió.

Al respecto, también criticó la celebración en Kazán, capital de la república musulmana de Tatarstán, de la Universiada de Verano que arranca este sábado.

Umárov, el único de los dirigentes históricos de la guerrilla chechena que sigue con vida, ha reivindicado los dos últimos actos terroristas ocurridos en Moscú.

Un atentado en 2011 en el aeropuerto internacional de Domodédovo que causó 37 muertos y en marzo de 2010, cuando dos actos suicidas acabaron con la vida de 40 personas en dos céntricas estaciones del metro de Moscú.

No obstante, según la prensa rusa, Umárov es un líder guerrillero débil que ya no controla en el Cáucaso Norte ruso a todos los grupúsculos terroristas activos, que funcionan de manera autónoma.

Las autoridades rusas han decidido reforzar las medidas de seguridad tras el atentado perpetrado supuestamente por dos hermanos chechenes el pasado 15 de abril durante el maratón de la ciudad estadounidense de Boston, en el que murieron 3 personas.

El ministro de Deportes ruso, Vitali Mutkó, advirtió entonces de que ese atentado era un "serio aviso" para Rusia, que acogerá los Mundiales de Atletismo en agosto en la capital rusa.

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