Snowden merece la protección de Rusia, según activistas de derechos humanos

Moscú, 27 jun (EFE).- El extécnico de la CIA Edward Snowden, atrapado desde hace cuatro días en la terminal de tránsito del aeropuerto Sheremétievo de Moscú, merece la protección de Rusia si así lo desea y otros países no se la dan, señalaron hoy activistas rusos de derechos humanos y el defensor del pueblo, Mijaíl Fedótov.

"Si el señor Snowden hace tal petición (de asilo), ésta podría ser estudiada por el presidente (ruso, Vladímir Putin). Snowden merece protección", dijo Fedótov a la agencia Interfax.

El defensor del pueblo ruso recalcó que "un hombre que saca a la luz pública secretos que ocultan los servicios de inteligencia, cuando estos secretos representan una amenaza para la sociedad, para millones de personas -y hablamos de la vigilancia total en internet- merece realmente el asilo político".

También la presidenta del Grupo de Helsinki de Moscú, Ludmila Alexéyeva, siempre muy crítica con el Kremlin, apuntó que el extécnico de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en caso de solicitarlo, no debería tener un trato menos diligente que el recibido por el actor francés Gérard Depardieu, al que se concedió la ciudadanía rusa a comienzos de año.

"Si a Depardieu le dieron la ciudadanía para que eludiera pagar impuestos, también se le puede conceder a Snowden", dijo la conocida disidente en tiempos soviéticos, eterna candidata al Premio Nobel de la Paz.

No obstante, la veterana defensora de los derechos humanos aseguró que compadece al hombre que filtró a la prensa detalles de programas secretos de vigilancia masiva de comunicaciones telefónicas y en internet, si Rusia "es el único (lugar) donde pueda hallar asilo".

"En comparación con Estados Unidos, el país de donde huyó, aquí la situación con la libertad de expresión es mucho peor", subrayó Alexéyeva.

Snowden, reclamado por Estados Unidos por tres delitos relacionados con el espionaje, sigue presuntamente en la terminal de tránsito del principal aeropuerto de Rusia, sin que nadie haya podido comprobar dónde ha dormido ni qué ha comido en al menos los últimos tres días.

Según Interfax, ninguno de los funcionarios, trabajadores y personal de servicio del aeropuerto preguntados por la agencia han visto en las últimas 72 horas al hombre más buscado del momento.

Tan solo la recepcionista de un hotel con habitaciones cápsulas ubicado en la terminal pudo ver al escurridizo extécnico de la CIA y de la Agencia de Seguridad Nacional estadounidense al poco de su llegada al aeropuerto, el pasado domingo, procedente de Hong Kong.

"He visto a Snowden, entró a ver los precios (de las habitaciones), pero decidió no alojarse aquí. Ahora tampoco está aquí", dijo la recepcionista, quien echó por tierra las informaciones que apuntaban la víspera a la estancia del fugitivo en el hotel.

Tampoco se ha aclarado hasta ahora si podrá refugiarse en Ecuador, país al que ha solicitado asilo, aunque lo que sí es seguro es que no será entregado a Estados Unidos, como dejó claro el presidente ruso con el pretexto de que no hay tratado bilateral de extradición entre estos dos países.

La posibilidad de recalar en el país latinoamericano que ya da refugio al fundador de WikiLeaks, Julian Assange, es más factible después de que Quito renunciara hoy de manera "irrevocable" a las preferencias arancelarias que tenía hasta ahora con Estados Unidos.

El Gobierno ecuatoriano quiso dejar claro que "no acepta presiones ni amenazas de nadie", aunque precisó que la decisión sobre el asilo de Snowden sigue pendiente.

En cualquier caso, Ecuador no es la única puerta que puede abrirse ante Snowden: ayer, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo que "casi seguro" le daría asilo si el ciudadano estadounidense así lo solicitara.

El mensaje de Maduro, quien acudirá a Moscú el próximo lunes para participar en el Foro de Países Exportadores de Gas, ha sido interpretado por los expertos como una invitación de facto para que el extrabajador de los servicios secretos pida refugio a Caracas.

El líder venezolano podrá, incluso, coincidir con el fugitivo en Moscú si éste sigue en la zona de tránsito del aeropuerto. EFE

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