El Kremlin recibe de uñas la propuesta de Obama de desarme nuclea

El Kremlin ha recibido de uñas la propuesta del presidente de EEUU, Barack Obama, de reducir hasta un tercio los arsenales nucleares de ambos países, iniciativa inaceptable para Rusia debido a su rezago tecnológico en otro tipo de armas, en particular, las de alta precisión.

"Nuestra postura será acorde a nuestras tareas para garantizar la seguridad nacional y el fortalecimiento de la paz. El análisis (de la propuesta de Obama) implica a muchos departamentos y llevará tiempo", declaró este jueves el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Riabkov.

Según la Cancillería rusa, en la actualidad el concepto de equilibrio estratégico difiere enormemente del que existió en el pasado, ya que hoy existen nuevos factores como los sistemas de defensa antimisiles y las armas de alta precisión.

Además, Moscú subraya la necesidad de tomar en consideración la eventualidad del uso militar del espacio exterior y el hecho de que varios países se niegan a participar en acuerdos clave de control de armamentos.

"No podemos permitir que se altere el equilibrio del sistema de disuasión estratégica o que se reduzca la eficacia de nuestras fuerzas nucleares", afirmó el presidente ruso, Vladímir Putin, este miércoles, el mismo día que Obama hizo la propuesta de desarme en Berlín, en su discurso en la Puerta de Brandenburgo.

El jefe del Kremlin ha declarado de manera reiterada que Rusia no renunciará a su arsenal nuclear hasta que disponga de armamento sofisticado que cumpla la misma función disuasoria.

Además, en Moscú subrayan que antes de hablar de nuevas reducciones de los arsenales nucleares hay que cumplir con el tratado START III, firmado por Obama en Praga en abril de 2010 con el entonces presidente ruso, Dmitri Medvédev.

Según ese documento, en los próximos siete años Rusia y EEUU deben reducir en un 30 % el número de sus cargas nucleares, hasta 1.550 por país, y limitar a 800 el de portadores estratégicos, como misiles intercontinentales, submarinos y bombarderos.

En círculos próximos al estamento militar ruso la reacción a la propuesta de desarme estadounidense ha sido aún más dura.

Para el presidente de la Academia de Problemas Geopolíticos, el general coronel retirado Leonid Ivashov, la iniciativa de desarme de Obama es una "propuesta artera de Estados Unidos, que se inscribe en su estrategia de alcanzar la supremacía militar".

"Los estadounidenses desarrollan armamentos de alta precisión sobre nuevos principios físicos y en este campo son líderes indiscutibles", dijo a Efe Ivashov, quien entre 1996 y 2001 encabezó el Departamento de Cooperación Militar Internacional del Ministerio de Rusia.

Según el general ruso, las armas nucleares constituyen actualmente una "barrera contra el dictado militar mundial de Estados Unidos", ya que Rusia, China y también otras potencias nucleares pueden "responder a los estadounidenses y contener sus agresiones".

Ivashov señaló que la estrategia de EEUU es reducir los arsenales nucleares hasta el punto en que pueda asegurarse la neutralización de las fuerzas estratégicas rusas mediante armamento convencional de alta precisión.

Por eso, agregó, Washington insiste en la reducción del armamento nuclear y, al mismo tiempo, prosigue el desarrollo de armas de alta precisión y de sistemas antimisiles.

"La propuesta de Obama será, sin duda alguna, rechazada", concluyó Ivashov, quien incluso no descartó que Rusia denuncie el tratado de desarme STAR III en caso de que Estados Unidos continúe el despliegue de su escudo antimisiles.